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lunes, 09 de enero de 2006 |
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El teniente general José Mena Aguado, cuyo cese ha propuesto el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán, después de que alertase sobre las "consecuencias" de la aprobación del Estatuto catalán, tenía que estar este lunes en Palma, junto a Jaume Matas y otras autoridades políticas y del Ejército, para despedir al contingente balear que acude a Bosnia en misión de paz. Pero no puede asistir a tan magno acto porque tiene que cumplir con un arresto domiciliario de ocho días, un arresto controvertido que ha despertado en Palma el cabreo generalizado en el Ejército y de las fuerzas de seguridad del Estado. Parece ser que sus declaraciones en el acto de celebración de la Pascua Militar son respaldadas desde Baleares por un nutrido grupo de militares, y también por mandos de Guardia Civil y Policía Nacional isleñas. Los críticos no ven mal el cese de Mena pero no aceptan el arresto domiciliario impuesto al teniente general, aunque callarán publicamente. |