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PALMA.- Ir a trabajar puede convertirse en un auténtico calvario para muchos profesores y médicos de Baleares. El acoso a estos profesionales, sobre todo en el sector público, se ha disparado en la comunidad hasta un 20%. A pesar de que las denuncias aumentan cada año, todavía existe un “gran silencio” entorno a un fenómeno que amenaza con convertirse en “epidemia”, ha asegurado a mallorcadiario.com Manuel Pelarda, secretario de Acción Sindical Empleo y Salud Laboral de UGT Baleares.
DE LOS INSULTOS A LA DEPRESIÓN Desplantes, portazos, empujones y, desde luego, insultos. Un acoso que puede llegar a las agresiones físicas y a los robos, situaciones que para la mayoría de los docentes es contemplada por las autoridades con desidia e indiferencia. Según las últimas cifras del sindicato independiente de profesores Anpe, el 87% de los maestros se siente desatendidos por las administraciones públicas.
Una problemática que toca de cerca a Baleares. Y es que uno de cada dos profesores de Educación Primaria y Secundaria de las Islas ha admitido tener problemas de indisciplina en las aulas, según un informe del sindicato CC.OO., que apunta además que en los últimos años se ha producido un repunte en los casos de violencia escolar. Con estas cifras sobre la mesa “no es de extrañar”, asegura Pelarda, que aumenten las bajas por estrés o depresión y que la desilusión anide entre este colectivo. SILENCIO EN LAS AULAS Las “cifras son alarmantes”, asegura UGT, pero el número de profesores que denuncia esta situación es todavía bajo. Y es que cerca del 79% acude al aula aún estando enfermo. Al final, más que denuncias oficiales esta situación acaba en “quejas verbales”. Un silencio que para Juana González, secretaria general de la Federación de Enseñanza de USO Baleares, afecta todavía más a los centros concertados. Con todo, se está avanzando en el reconocimiento de este problema y las denuncias crecen a un ritmo del 15% cada año.
ACOSO EN LOS HOSPITALES PÚBLICOS Una situación de acoso que se repite entre los médicos de las Islas. Los retrasos, los nervios o “el mal funcionamiento” de algún servicio público en los centros hospitalarios siempre tiene un mismo blanco: el personal sanitario. Una de las medidas que se piden desde UGT es que se aumenten los recursos destinados a este colectivo. Actualmente, cada médico de Baleares atiende a 45 pacientes más del número recomendado por la Sociedad Científica. Una presión asistencial que supera a la nacional, según ha reconocido el Servicio Balear de Salud (Ib-Salud), y que se debe al aumento de la población en la comunidad. Una realidad, asegura UGT, que lleva a que en lugar de poder dedicarse 10 minutos a cada paciente se le dedique 4 ó 5. Y es aquí dónde empieza “más de un problema...”.
LA EPIDEMIA LABORAL DEL SIGLO XXI Agobios, ansiedad, falta de concentración, dolores, trastornos funcionales, actitudes de desconfianza, aislamiento e incluso agresividad, son sólo algunos síntomas.
Desde los sindicatos se pide un mayor apoyo a las víctimas ya que esta situación tiene un coste social muy alto. “Las bajas más largas son por depresión, muchas de ellas por acoso en el trabajo, y eso lo estamos pagando todos”, lamentan desde la Asociación No al acoso Moral en el Trabajo en las Islas Baleares (Anamib).
Para UGT ésta es "la epidemia laboral del siglo XXI". Por ello, piden un protocolo de actuación concreto para atajar esta situación. Y es que el sector sanitario y el educativo son los más afectados, pero el acoso alcanza a todas las profesiones. |