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miércoles, 14 de marzo de 2007 |
PALMA.- El hombre acusado de agredir sexualmente a un joven y a un menor sordomudos en su casa de Gomila ha sido absuelto por el tribunal de la Audiencia Provincial al considerar que existe una duda razonable para creer que los jóvenes mintieron en su declaración para justificar la noche que pasaron fuera de casa.
EL MENOR RECONOCIÓ HABER CONSENTIDO LOS ABUSOS
En el juicio el menor, el único que declaró ya que el otro joven se ha mudado a Colombia con sus padres, reconoció haber consentido los supuestos abusos en una testificación que la sentencia define como ”contradictorios” ya que, según continúa el texto “la declaración del menor ha sido clara en el sentido de que no se les obligó a subir a casa del acusado, en cuanto a que le gustara hacerlo ha estado dubitativo e indeciso; en cualquier caso en ningún momento dijo que mostrara su oposición”.
Durante el juicio el menor reconoció que no quería volver a casa por miedo a los gritos de su madre y que por so se quedo con un compañero de colegio mayor que él y también sordomudo por la noche. El chico sabía que este amigo iba “buscando sexo y que por eso subió a casa del señor (el acusado)”. Asimismo reconoció que ambos mantuvieron relaciones sexuales con el imputado y que este les dio 10 euros a cada uno en compensación.
DECLARACIÓN CONTUNDETE Y HOMÓFOBA
Por su parte el acusado se ha manifestó en términos casi homófobos, negando en todo momento haber mantenido ningún tipo de relación sexual con las víctimas. Según su declaración invitó al mayor de los muchachos a subir a la casa de la finca en la que trabajaba como cuidador tras que se produjese un tumulto en la plaza de Gomila para que los chicos viesen en que lugar los policías había recogido un móvil como el que los decían que buscaban.
Manifiestó además que los chavales abandonaron su domicilio al cabo de 15 ó 20 minutos, alrededor de las dos de la mañana, repitiendo una y otra vez que es “totalmente contrario a todas esas mariconerías, sería un deshonor para mí”. Una coartada que el hijo del acusado ha confirmó declarando que no oyó ningún ruido, algo que, si hubiesen dado los hechos denunciados, sería imposible por lo reducido del domicilio.
La sentencia ha absuelto al imputado sin imponerle ningún tipo de castigo, “más allá de los posibles reproches morales, que no vienen al caso”.
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