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Enric Sala
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lunes, 09 de noviembre de 2009 |
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Ha muerto Luis María Pomar y Pomar quien, entre otras muchas actividades, tuvo el mérito de ser el veterinario preferido por la Reina y tener a su cargo el cuidado de los perros de Doña Sofía. Experto en todo, dada su vasta cultura, elegante, jovial, apasionado, Pomar compaginó su profesión de veterinario con el oficio de escritor, y en ambos campos se entregó en cuerpo y alma. En el primer ámbito creó el Instituto Provincial de Bilogía Animal de Baleares, fue veterinario municipal. En el segundo fue comentarista habitual en los micrófonos de Cope o la Ser, columnista en El Mundo o Diario de Mallorca. Pomar nos decía adiós el pasado domingo con más de noventa largos años de edad, sabiduría y un profundo sentido del significado de la libertad humana. El miércoles, a las 19 horas, está previsto no un funeral -porque sus ideas no se lo permitirían- pero sí un acto civil en el cementerio de Son Valentí en el que, a buen seguro, sabrá recibir con su porte aristocrático a cuantos le querían.
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