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Eugènia Moyà
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viernes, 27 de noviembre de 2009 |
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Los diarios de este viernes ponen en evidencia las permanentes contradicciones del actual Govern. El conseller de la Vivienda, Jaume Carbonero, anuncia que empezarán a construirse 1.000 viviendas a finales de 2010 mientras el Govern tiene la intención de aprobar una moratoria urbanística. En primer lugar, resulta difícil de entender que siga en marcha aquel proyecto de construir viviendas sociales cuando ahora mismo la realidad socioeconómica de Baleares reclama otras soluciones. Con la cantidad de pisos que están sin vender y las viviendas que han sido embargadas por los bancos, parece innecesario aquel plan que se aprobó a principio de legislatura. Por otro lado, ¿a qué viene ahora una moratoria urbanística? No sé si el Govern se ha enterado, pero ahora mismo la construcción está bajo mínimos y la moratoria no tiene el más mínimo sentido. Lo que debería intentarse es apostar más por la rehabilitación, algo de lo que se llena la boca el Govern pero que, por el contrario, no pone en marcha los instrumentos necesarios para que sea una realidad.
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