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INCIDENCIA/ Esta patología afecta a unas 250.000 personas en Baleares
Las alergias se disparan
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salud mallorcadiario.com
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viernes, 30 de abril de 2010 |
PALMA.- Estornudos, picor en los ojos y cansancio, son algunos de los síntomas que muchas personas han comenzado a sentir con la llegada de la primavera y que obedecen a la denominada alergia primaveral, una patología que se ha disparado en las últimas semanas, afectando al 25 por ciento de la población, unas 250.000 personas en Baleares
La alergia es una respuesta del organismo ante el contacto con determinadas sustancias que provienen del exterior. En la alergia primaveral es el polen el principal causante de esta hipersensibilidad.
Los expertos, como recuerda el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, han anunciado una primavera intensa para los alérgicos al polen, debido fundamentalmente a las intensas lluvias de los meses anteriores.
De hecho, durante los años de primaveras “intensas” la asistencia a urgencias se triplica, y las ventas de antihistamínicos se multiplican por cinco, tal y como señalan los farmacéuticos, por lo que los profesionales sanitarios recomiendan el cumplimiento terapéutico para prevenir casos de agudización de síntomas.
De hecho, desde hace semanas, los casos de alergia se han disparado en las Islas, lo que se traducido en un incremento de las consultas, básicamente en Atención Primaria, ya que, como es sabido, Baleares carece de alergólogos en la red sanitaria pública, que no en la privada, lo que obliga a derivar los casos más agudos a los servicios de Otorrinolaringología.
En este sentido, hay que recordar, que los expertos han insistido en que las alergias van en aumento y afectan a niños y mayores de 70 años, algo raro hasta ahora, por lo que se aconseja la consulta al alergólogo cuando se padece rinitis (estornudos, congestión y destilación nasal) más de cuatro días a la semana o más de cuatro semanas al año.
Por otra parte, en el caso de la alergia primaveral, son de utilidad las medidas preventivas dirigidas a reducir el contacto con el polen, por lo que se recomienda mantener las ventanas de la casa cerradas, especialmente durante las horas de sol, evitar cortar el césped o tumbarse en él, utilizar gafas de sol al salir a la calle, disminuir las actividades al aire libre, y no secar la ropa durante las fases de máxima polinización, ya que el polen se pega a las prendas.
Al margen de las medidas preventivas existen dos opciones terapéuticas básicas, la primera de ellas es el tratamiento farmacológico, considerado como tratamiento de primera línea, que está dirigido principalmente a neutralizar o amortiguar los síntomas más característicos de los cuadros leves o moderados de alergia.
LA VACUNA
Ahora bien, cuando no puede evitarse un alergeno y el tratamiento farmacológico es insuficiente para aliviar los síntomas de la enfermedad atópica, la hiposensibilización o desensibilización con el propio alérgeno, inyectándolo en forma de extracto en dosis crecientes por vía subcutánea. En esto consiste el tratamiento inmunológico o inmunoterapia, es decir, la conocida vacuna.
En este contexto, los farmacéuticos recuerdan que, desde la oficina de farmacia, se realiza una labor preventiva, enmarcada en dos líneas de actuación fundamentales. Por un lado se detectan pacientes alérgicos no diagnosticados, derivándolos hacia el médico; y por otra parte se divulgan las medidas de tipo higiénico-sanitario destinadas a amortiguar el impacto de los alergenos sobre los pacientes.
La detección de pacientes alérgicos puede realizarse tanto a través de los síntomas, como por la utilización reiterada y, sobre todo estacional, de los medicamentos destinados a tratar esta patología, especialmente los que no precisan prescripción médica como los descongestivos nasales. En cualquier caso es importante que estos pacientes acudan al médico para realizar un diagnóstico adecuado.
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