Este viernes por la noche, Standard and Poor’s rebajó la calificación de la deuda de nueve países europeos, entre ellos Francia, España e Italia. El mismo sábado, el comisario de Finanzas de la UE, Olli Rehn, dijo que lamentaba profundamente que las agencias de rating no hayan valorado los grandes esfuerzos que se están haciendo en Europa para controlar la deuda, especialmente los países afectados. El ministro francés del ramo dijo, por su parte, que es como si alumno que saca dieces en todas las pruebas, un día saca un nueve. O sea, no tiene más importancia. El domingo, otros altos cargos europeos mostraron su convencimiento de que las agencias de rating están beneficiando a los especuladores, porque, aducen, hay que ver cómo la semana anterior España e Italia colocaron su deuda en los mercados.
Con líderes de esta talla, no es de extrañar que estemos como estamos, que Europa sea un barco a la deriva.
Veamos en primer lugar de qué estamos hablando: la mayor parte de los países europeos tienen unos niveles de endeudamiento desmesurados, como es el caso de Italia o de Francia; en casi todos, el gasto público es superior a los ingresos, con lo que tienen déficits muy difíciles de reconducir y que, en un escenario recesivo, como es especialmente el caso de España, parecen incontrolables. Pues bien, ante eso, los mercados llevan tiempo dando avisos que deberían ser entendidos como “ustedes tienen demasiada deuda, no es fácil que la puedan pagar, entonces nosotros no vamos a seguir prestando dinero”. La respuesta europea hasta ahora podríamos interpretarla como: “aún nos seguimos endeudando, pero hemos bajado el ritmo; vamos más lento” Tal vez con el añadido de “vosotros no os imagináis qué difícil que es esto”. Los mercados nos dicen que somos incapaces de controlar la bola y nuestra respuesta viene a darles la razón: no somos capaces. Vean el sacrificio de España que dijo que iba a contener el déficit en el 6 y sólo llegó al 8.2. Estamos a años luz de empezar a rebajar la deuda y pretendemos que los mercados no se den cuenta.
Veamos en qué consiste el gran argumento de que los mercados compran nuestra deuda con furor: hace unas semanas, el Banco Central Europeo había prestado dinero ilimitadamente, al uno por ciento, a toda la banca, para que con él financiaran al cuatro por ciento a los estados, comprando deuda soberana. Todo el mundo sabe que sólo la banca nacional ha comprado la deuda soberana. Ahora será que hasta nosotros nos creemos las trampas que nos hacemos y, encima, pretendemos que las agencias de rating no se den cuenta.
Como ven, lo que sucede no es casualidad. Dime quién te gobierna y te diré lo que te espera. Vivimos en un ambiente de terrible mediocridad.








Está fuera de toda duda que los políticos españoles y europeos son mediocres,si fueran brillantes no estarían ahí.Lo que la élite criminal que gobierna el mundo necesita es exactamente eso,me refiero a los Iluminati-masónicos-sionistas.Si son cobardes,y mediocres cumplirán la agenda del poder criminal que infecta las instituciones europeas y americanas,y si no lo son,estallará un escándalo,o se le quitará de enmedio con la complicidad de los media,que fundamentalmente cumplen el papel de meras comparsas del Poder,con notables pero insuficientes excepciones.El método que emplean es Problema-Reacción -solución,Ellos crean un problema,controlando los medios de formación de masas se produce una reacción,y la solución siempre coincide con su agenda.Hace no demasiado tiempo tenía esperanza en que miembros honestos de los servicios de Inteligencia,de la judicatura o del periodismo podría pararles los piés,visto lo visto y su impunidad,esas esperanzas se han desvanecido por completo.Desprecían a las víctimas(de todo tipo) y la hipocresía-como decía Buñuel-es la ideología de la burgesía,de Occidente,añado…
A mi me parece muchisimo mas sencillo. Para hacer lo que les de la gana les basta con poner a tontitos+ambiciosos en todos los cargos de minima relevancia en instituciones, banca, medios de comunicacion y similares. Saben que si no obedecen se van a la calle y ahi no hay nada para ellos y no se enteran de nada por lo que no son un peligro para nadie. La consecuencia para terceros, es decir para la poblacion en general, es que no son capaces de hacer bueno, ni permitir a otros que lo hagan. Gente mejor que ellos les desconcierta, no les entiendes e intuyen que les ponen en peligro. La democracia, el desarrollo social y cientifico requerian TODO LO CONTRARIO. Por eso se no funcionan la educacion, la justicia y el resto de sistemas de proteccion y desarrollo.
Puede que la gente no entienda de economia y, sobre todo, que hayan conseguido liarla con toda esa palabreria sobre mercados, ratings, especuladores y otras fantasias. Pero aqui lo unico que hay es una determinada gente pidiendo dinero para gastar desde hace muchisimos años, pero sin tener la mas minima idea sobre donde sacaran el dinero para devolverlo. Se les olvida ademas a todos mencionar que los bancos no tienen dinero, que ese dinero “perdido” es el dinero de sus depositantes. En realidad, esto es solo una familia que de forma sorprendente y muy dura habia amasado una cantidad de dinero razonable y que habia organizado para sus miembros unas seguridades y derechos. Y que en la tercera generacion queda en manos de la parte de la familia solo preocupada por lo suyo, que no permiten que nadie les rechiste, que cuentan y argumentan lo que sea con tal de seguir agarrados a la caja, que no son prudentes, a los que no les importa la familia que cada dia vive peor mientras ellos siguen “consumiendo”… los bandarras, vamos. Es un clasico. Devoran el patrimonio acumulado en los bancos, hipotecan las fincas y se ubican en las empresas sin dejar trabajar a nadie lo que las deja en la ruina. Como son como son, ellos tambien se enteran de la misa la mitad y en todo caso, con su fiesta en marcha, les importa un rabano.