Estamos en pleno proceso de reforma de nuestro sistema sanitario. Proceso de reforma provocado por algo tan sencillo y tan doloroso, como que no tenemos la disponibilidad económica suficiente para financiar el sistema de prestación tal como funciona en la actualidad. Sistemáticamente se produce un desplazamiento entre el presupuesto aprobado y el balance anual de cuentas; se crea un diferencial entre el dinero reservado para afrontar el coste de la asistencia y el gasto real generado. Esta reforma se va a ejecutar mediante la aplicación de un Real Decreto, y por tanto por medio de una norma ejecutiva, de gobierno; a diferencia del procedimiento legislativo que introduce el debate parlamentario y no solo la votación del texto.
El continente
El continente, es el Real Decreto-ley 16/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones, cuyo desarrollo responde literalmente a la primera parte del nombre –garantizar la sostenibilidad- e intenta no afectar a la calidad y seguridad de la prestación.
El contenido
Las medidas. Está integrado por una serie de medidas que afectan al aseguramiento y por tanto al derecho a la asistencia y a su financiación, que repercuten en la propia definición del modelo sanitario, intenta racionalizar la cartera de servicios básica, e incluye acciones sobre el personal, regulando aspectos profesionales, laborales y retributivos, además de intervenir de lleno en la política farmacéutica.
Lo más controvertido y lo que ha provocado más debate social es la participación del ciudadano en el pago de medicamentos, productos sanitarios y prestaciones y lo más trascendente pero menos tangible, menos visible, es la repercusión sobre la forma de atender a los paciente y a la financiación de la asistencia.
Instrumentos y aspectos relevantes. El nuevo texto legal introduce cambios significativos que deben ser analizados desde cuatro grandes prismas. El de la asistencia sanitaria, el procedimiento de implantación, los requisitos técnicos necesarios para su puesta en marcha y las repercursiones legales del articulado en los ámbitos del derecho, del pago de la atención y la protección de datos, sanitarios y económicos.
Las ventajas
Es una apuesta valiente para la adecuación de los derechos y generar ahorro. La mera comparación entre los derechos de cada usuario, titular o beneficiario y su situación en la seguridad social, ha detectado una bolsa importante de fraude; ciudadanos que accedían gratuitamente a la prestación farmacéutica sin cumplir los criterios requeridos. ¿Fraude por parte de unos, o dejadez de funciones por parte de otros? Probablemente las dos cosas.
Los inconvenientes
Es difícil habilitar intervenciones sobre la universalidad del derecho a la asistencia, sin afectar a la accesibilidad de los más débiles y los más necesitados. No resulta nada fácil mantener el equilibrio entre los derechos de asistencia y los principios de justicia social. Debemos estar atentos, a que la coparticipación en la financiación de las prestaciones permitan la entrada a la inequidad, y que los parámetros de acceso a la asistencia puedan producir un problema de salud pública.
Las preocupaciones
Toda iniciativa de cambio, genera cierto grado de preocupación, en los afectados, por un lado los ciudadanos de derecho y por otro los profesionales.
-La lista de fármacos que dejan de ser financiados por la administración, indicados para síntomas menores y muy frecuentes, son muy económicos. Es previsible un desplazamiento hacia moléculas más caras y no es descartable que se pueda generar una inflexión en la tendencia de ahorro de los últimos cuatro años. El perfil de prescripción de los médicos de baleares y la política de precios del Ministerio de Sanidad ha conseguido que el gasto en medicamentos por receta médica de nuestra comunidad sea de los más bajos de la Unión Europea, con un nivel de calidad muy elevado.
- Si se genera un doble formulario de prescripción, el de fármacos financiados y el de fármacos de pago, se abre a la puerta a la confusión.
- Que algunas personas se queden sin la medicación de la que depende su vida por razones económicas.
Conclusión
El nuevo texto, tiene potencialidad para ser un buen instrumento para contribuir a la sostenibilidad del sistema sanitario si, en el seguimiento de su implantación, somos capaces de intervenir en aquellos ámbitos o aspectos en los que pueda generar injusticia o inequidad y responder ante ella. Solo será un buen instrumento, si cumple su objetivo sin efectos secundarios.
Servirá también, como barómetro, para evaluar, por la vía de la observación, si nuestra administración y las tecnologías de la información sanitaria responden con agilidad y rigor. La “política de información”, el departamento de “Tarjeta sanitaria” y la aplicación informática de “Receta Electrónica” se encuentran ante un verdadero examen.
Por último, un ruego. Una medida puede ser muy compleja en su análisis y en la planificación. Su implantación debe resultar forzosamente sencilla para los ciudadanos y para los profesionales. Por favor, esforcémonos en hacerlo fácil, en no generar más burocracia.
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Querida Bruja (s),
Tienes el carnet del PP? Porque eres un pelín descarada. Te relames leyendo a este pesado. Es mejor que dediques las tardes a estudia gramática.
Busque y compare y si encuentra algo mejor dediquese a la Medicina y deje que otros escriban artículos: http://www.elsevier.es/es/revistas/gaceta-sanitaria-138/esta-peligro-cobertura-universal-nuestro-sistema-nacional-90143318-editorial-2012?bd=1
En base a que informe previo se hace esa reforma por decreto? Còmo se ha evaluado el impacto que va a tener sobre los ciudadanos? A parte del criterio económico, que otro criterio se ha evaluado? De verdad cree usted qué es una apuesta valiente recortar prestaciones y derechos sin consultar ni a ciudadanos ni a profesionales? Si se ha detectado fraude, que se pongan las medidas para evitarlo, pero que no se recorten prestaciones y no se discriminen a inmigrantes. Usted sabe que su partido persigue un cambio de modelo, privatizar la sanidad, con ka excusa de la crisis y de la sostenibilidad, y a eso, nos oponemos muchos médicos y muchos ciudadanos. Me cuesta creer que usted pueda estar de acuerdo con todo esto, mire lo que su partido además está haciendo en Baleares. Estoy totalmente en desacuerdo con su optimismo acerca de este texto, un texto impuesto mediante decreto ley y sin ningún tipo de consenso, con un gobierno que tanto en el ámbito estatal como en el autonómico, gobierna de espaldas a la sociedad y que no tiene una hoja de ruta más allá de reducir gastos cueste lo que cueste, haciendo de la sanidad un negocio. Su gestión de la crisis con documentos como al que usted hace mención es nefasta y sin contar con la ciudadanía. Esa reforma ya abre la puerta a la inequidad, no hace falta estar atentos, ya está ahí, introduce el requisito de estar asegurado en vez de la condición de ciudadanos, pervierte el lenguaje al tratar la sanidad exclusivamente como un gasto que hay que recortar y no como un derecho que hay que mantener. Es falso plantear que el fraude recae sobre colectivos inmigrantes cuando la mayoría son gente joven que viene aquí a trabajar en condiciones infahumanas con sueldos miserables, más bien es la mala gestión que de la sanidad han hecho los partidos políticos , perdiendo recursos. Para acabar, si según usted, si el perfil de prescripción de los médicos de Baleares es tan bueno y sale tan económico, cómo valora usted las medidas que su partido toma directamente contra nosotros los médicos?
Tiene gracia esto del fraude. Toda la vida he visto que los médicos se hacen recetas rojas, ¿ no será esto lo que han detectado ?
Aparte de esto el decreto me parece un bodrio, un insulto y para nada un texto de reforma
El articulo es una forma optimista de generar ilusion, de explicar porque se hacen las cosas y como deberiamos enfrentarnos a ellas. Ojala todas las instituciones sanitarias tuvieran la claridad y la determinacion de hacerlo de esa forma. Urge explicar, y hacerlo bien, y esto es una forma de hacerlo. Menos malque queda alguien con las ideas claras