Recuerdo ahora un artículo publicado en el Diario el Sol de Madrid en el año 1931 escrito por un periodista francés recién aterrizado en la capital de España donde recoge el ambiente las calles aledañas a la Gran Vía y Puerta del Sol. Mientras él se pensaba que Madrid era una fiesta, en la capital se estaban librando los albores de la primera República.
¡Pero qué atrevida es la ignorancia! – podríamos pensar después de leer ese artículo y enmarcarlo en su contexto-. Por tanto, queda demostrado que ésta no es buena compañera de viaje ya que nos puede dejar en evidencia en alguna que otra ocasión. Precisamente esto es lo que le está ocurriendo a todo ese grupúsculo que tienen la queja permanentemente en la boca. Y es que hablar de lo que uno no sabe o desconoce en su totalidad es, cuanto menos, un atrevimiento del que yo no me aventuro incorporar en mi mochila de viaje.
El lazo negro que cubre y ondea en señal de luto en algunas paredes de varios hospitales de nuestra comunidad en señal de apoyo a los trabajadores del Hospital General de Mallorca y del Hospital Joan March quiere decir que en la sanidad balear estamos de luto. ¿De luto? Sí. Pero un luto compartido sólo por algunos. Y son estos algunos quienes mimetizan, sin saber muy bien porqué, con el personal de los dos centros sanitarios a los que el Govern les ha echado la llave.
Aventurado yo en mi desdicha por conocer en profundidad la medida, observo atónito la animadversión hacia las políticas del señor Bauzá. Es tan sencillo como entender que el PP no ha cerrado ningún hospital. Sencillamente ha trasladado las camas de una ubicación a otra. El PP no ha dejado de ofrecer a todos los ciudadanos la calidad asistencial que se merecen. ¿O me equivoco?
Por contra, algunos del sector se regocijan porque consideran que todavía se podrían llevar a cabo más acciones a favor del ahorro en la sanidad. ¿Quién está en contra de optimizar los recursos? Por un sencillo criterio economicista estos traslados supondrán unos ahorros considerables a las arcas de la comunidad. Mientras antes una cama costaba algo más de trescientos euros, ahora costará ciento y pico. ¿Esta decisión es comparable a cerrar hospitales? Yo creo que no.
Vivimos en una sociedad avanzada. La sanidad es un derecho social para todos. Sí, pero con racionalidad. Ahora en lo que se deben poner todos los partidos de acuerdo es en el convencimiento de la necesidad de disponer de un centro sociosanitario de referencia para la atención a todos estos enfermos.
Ramón J. Sender nos relata en su novela de postguerra, Réquiem por un campesino, las atroces consecuencias de la Guerra Civil española. La vida del protagonista del relato, en palabras del propio Sender, “es simplemente el esquema de toda la guerra civil nuestra, donde unas gentes que se consideraban revolucionarias lo único que hicieron fue defender los derechos feudales de una tradición ya periclitada en el resto del mundo.” En el caso de Paco el del Molino, la historia no era más que la excusa para mostrar la realidad del momento. Ahora, con el grupúsculo que acompaña como comparsa a las decisiones gubernamentales como por ejemplo con la sanidad, no se pretende eso sino más bien todo lo contrario.








que monas ellas, dando clases de ética,moral,legalidad y eficiencia.Cuando eran jefas no aplicaban dicha filosofía, su pauta era el acoso,prepotencia, amiguismo,…y como se ha visto ahora con su plan de viabilidad,( porque es suyo y no de la mayoría de los trabajadores del joan march, ya que la mayoría de ellos lo desconoce, y ni mucho menos del resto de Gesma),lo único que las motiva no es el bienestar de la población desválida, a la cual expone a una más q delicada situación, ni de sus compañeros , de los q prescinde en el sentido más amplio de la palabra.Les mueve la ambición, q no toquen su hospital, ni su estilo de vida,q echen a la actual gerencia(es lo único coherente)q ellas se ofrecen para arreglar el desaguisado, supongo q a cambio de un buen puesto.¿en que se basan?en un estudio del 2010 al q han tenido acceso pq en su momento ellas(Loreeeto)formaba parte de la empresa.Está muy mal usar los datos q se obtienen en el desempeño de unas funciones para una empresa para luego utilizarlos en beneficio propio(como mínimo es carente de ética, o ilegal si eran dalos pertenecientes a dicha empresa o confidenciales, que indigno).Lo más feo es q los datos no son aprox ni por asomo,los últimos recortes de personal han menguado mucho las ya paupérrimas plantillas.Desconocen, o no les importan, las funciones de cada categoría en cada hosp, concretamente no se puede aplicar el mismo ratio de personal sanitario/paciente en un hosp sociosanit q en un psiquiátrico, no tiene nada q ver.Recortar personal en salud mental no sólo dañaría a la economñia de los trabajadores sino a la salud y seguridad de los mismos, de los pacientes y de la comunidad, concretamente incidiría rápidamente en el aumento de agresiones por parte de los ptes q no estarían suficientemente atendidos.Demuestra un desconocimiento tal q raya en la desvergüenza, deja a la atención a los mayores, dependientes, crónicos y a los enfermos mentales a un nivel que hace décadas q ya habíamos olvidados.¡ no son sanitarios son inhumanos!Han olvidado el código deontológico por el q se rigen los profesionales de la sanidad, basado en los principios de la bioética. o nunca les ha importado. lamentable.
A ver Lolo, no hables de lo que no sabes, Loreto y Magdalena son observadoras a pie de campo y son testigos directos del drama que supone cerrar centros sanitarios históricos, que funcionan al 100% y dan servicio “real” al ciudadano. Los recortes deben ser con cabeza, y antes se puede ajustar en cientos de “agencias” inútiles y en “asesores” enchufados que cobran 3,000 euros al mes por decir y hacer obviedades. Y en cuanto a la “ignoracia” que comentas en el segundo párrafo, aplícatelo a ti mismo, en 1.931 fue declarada la Segunda República, no la Primera…
¡Pero qué atrevida es su ignorancia Sr. Blanco! Y dicho por usted “hablar de lo que uno no sabe o desconoce en su totalidad es, cuanto menos, un atrevimiento” que a pesar de decirlo, se aventura a incorporar en su mochila de viaje.
El tema no es sencillo, y la información suministrada por el Govern ha sido contradictoria en muchas ocasiones, por no decir sesgada siempre. ¿Sabe Ud. que el precio que el Govern reconoce en el BOIB de las camas en los hospitales sociosanitarios de convalescencia (Hospital Joan March y General) es de 198 euros/día y no más de 300 o 400 como han llegado a decir? No lo decimos nosotros, lo dice el BOIB.
¿Sabe Ud. Que el PP de Matas invirtió en estos hospitales más de 10 millones de euros en su última legislatura? Hace solo 8 o 9 años. ¿Sabe que esta deuda no está amortizada y se seguirá pagando cuando estos hospitales estén cerrados? Luego tendremos hospitales sin enfermos que nos costarán un “pastón”.
¿Sabe Ud. Que la famosa reforma del Hospital Materno-Infantil de Son Dureta tiene un coste que va desde 30 a 40 millones de euros? No creo que nuestra Comunidad ni la sociedad mallorquina pueda permitirse este gasto con la coyuntura económica actual.
¿Sabe Ud. Que se perderán entre 30 y 50 camas para pacientes sociosanitarios y que ello va a suponer saturar los hospitales de agudos a 1000 euros/día la estancia de estos pacientes en dichos hospitales?
¿Sabe Ud. Que se despedirán a 300 personas según el President Bauzá? No creo que estos trabajadores sean un grupúsculo que tiene la queja permanentemente en la boca. No solo no es así, sino que no se atreven a significarse públicamente por miedo a represalias. Su voz solo se escucha por medio de la voz de estos otros profesionales que tienen la suerte y la valentía de dejar en evidencia a un Govern que ve en la salud un negocio y que por ello especula con ella.
Pero lo importante no son los trabajadores, fijos o no. Lo que importa es el paciente y su familia, que son los que van a padecer en sus carnes esta situación injusta. Mire Sr. Blanco, no hay duros a cuatro pesetas. Puede estar seguro que la diferencia existente en el coste también existe en la prestación del servicio. Otra cosa es que nuestros gobernantes piensen que los viejos, los crónicos y los discapacitados no merecen esta sanidad de calidad. Y no lo digo solo por el cierre de estos hospitales. Lo digo por el copago en los medicamentos, en el transporte sanitario (cualquier seguro privado no lo cobra), en las órtesis y prótesis que van a tener que pagar a partir de ahora y otras medidas por venir que se cebarán en los que peor salud tienen y a los que la sanidad privada no quiere porque salen “muy caros”, como por ejemplo pago de cada consulta, pago por atención en urgencias etc. Es un modelo que los usuarios de la sanidad privada ya conocen.
Sr Blanco usted habla de lo que no sabe y lo incorpora a su mochila sin encomendarse ni a Dios ni a su madre, aunque diga lo contrario. Pero esto no es lo peor. Ud no ha intentado informarse de cuál es la realidad del cierre de ambos hospitales, las repercusiones que ello tiene para la sanidad de nuestra isla. Que pasa y que significan las informaciones contradictorias que los diferentes miembros del Govern (El President, la Sra. Castro, los Srs. Aguiló, Sansaloni, Sbert y otros) han ido vertiendo en los medios de comunicación. Si lo hubiera hecho no trataría a los más de 85.000 ciudadanos de nuestra isla que han solicitado que no se cierren dichos hospitales de ignorantes que mimetizan, sin saber muy bien porqué, lo que un “grupúsculo que tienen la queja permanentemente en la boca con el personal de los dos centros sanitarios a los que el Govern les ha echado la llave.”
Más respeto, Sr Blanco, todos tenemos derecho al respeto, sea cual sea nuestra opinión.
En lo único que estoy de acuerdo es en la afirmación de que “la ignorancia es atrevida”. Usted es atrevido y demuestra una ignorancia supina respecto a la sanidad pública.
Por otra parte , un tema tan importante para la sociedad no se puede reducir a tanta simpleza.
Racionalizar los gastos en los servicios públicos y reformar las administraciones públicas no tiene nada que ver con lo que usted plantea y, además, el PP no está interesado en ninguna propuesta de mejora- lo sé por experiencia, no se han leído ni una sola propuesta de reducción de costes-. La intención de este gobierno es ideológica i no economicista y con una intención clara de privatizar servicios e implantar copagos. Medidas que afectan seriamente a la salud de los ciudadanos. Yo, ni mis compañeros, ni las 85 mil personas que han firmado a favor de mantener los dispositivos sociosanitarios abiertos, no somos grupúsculos; somos personas preocupadas por los recursos, por la equidad y por la salud.
Si quiere debatir sobre este tema a mí y a muchas personas que saben mucho más que yo nos encontrará. Pero para que el debate sea productivo le recomiendo que se informe sobre algunos conceptos como costoso y caro, sobre precio día/cama en el ámbito público y en el privado, sobre cómo afecta a la vida una espera de más de 6 meses, y sobre otros aspectos que he comprobado que usted desconoce.
La salud, señor Blanco, no es neutral.