El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM) ha sancionado con suspensión de un mes de colegiación por falta grave al doctor Fernando García Romanos, actual subdirector general asistencial de Atención Primaria, tras un proceso “a la carta” en el que se han desestimado las conclusiones del primer juez instructor, en el que se proponía el sobreseimiento y archivo de la causa. La decisión del CGCOM tiene su origen en las elecciones del Colegio Oficial de Médicos de Baleares (COMIB), celebradas el pasado mes de junio y que se saldaron con un cruce de querellas entre el doctor Fernando García Romanos y la Junta de Gobierno, a instancias de la Junta Electoral, una vez conocida la decisión del Juzgado de Instrucción nº 8 de Palma, de no admitir a trámite la querella presentada por el doctor García Romanos contra la Junta Electoral, un proceso judicial que todavía no está cerrado, ya que está pendiente de un recurso de apelación. La denuncia del doctor García Romanos, en la que se pedía la impugnación del voto por correo y la anulación del proceso electoral por presuntos delitos de prevaricación, falsificación documental y delito electoral, motivó una queja de la Junta Electoral ante el Consejo General, por entender que se había cometido una presunta falta deontológica grave, además de instar a la Junta de Gobierno del COMIB “a que con carácter de urgencia dé instrucciones a los servicios jurídicos del colegio para, si procede, interponer contra el candidato Fernando García Romanos una querella criminal por los delitos de injurias, calumnias, coacciones y denuncia falsa, con la facultad de ampliar la denuncia por otros delitos si durante la instrucción así se evidenciase, y dejando constancia de que, en el caso de que de los mismos se derivara responsabilidad civil alguna, se destine a la obra social que la Junta considere pertinente”. De hecho, la inadmisión de la querella del doctor García Romanos llevó a la Junta Electoral a emitir un comunicado en el que se afirmaba que la decisión judicial refrenda “todo lo relativo a la equidad que en todo momento se ha mantenido durante el proceso electoral, así como el refrendo a la persecución de los principios de legalidad, concurrencia e igualdad de los candidatos en el mismo, demostrando lo infundado de todas las descalificaciones y denuncias planteadas por el candidato doctor García Romanos”. CONSEJO GENERAL Mientras tanto, y tras la queja efectuada por la Junta Electoral, el Consejo General procedió a la apertura de un expediente disciplinario por dos presuntas faltas: la querella presentada por el doctor García Romanos, que no fue admitida a trámite, y la distribución de información de uno de los plenos del COMIB al anterior letrado. Una vez estudiado el tema, la asesoría jurídica del CGCOM emite un primer dictamen en el que no considera punitiva ninguna de estas presuntas faltas, si bien, la asamblea general del Consejo decide nombrar un instructor independiente para este tema y emita una resolución, cargo que recae en el presidente del Colegio Oficial de Médicos de Guadalajara, el doctor Ramón Ochoa, quien resuelve que no hay motivo para ningún expediente y recomienda el sobreseimiento y el archivo de la causa. No obstante, la asamblea que se celebra a finales de julio, en la que el doctor Ochoa expone su propuesta, no se muestra de acuerdo con la resolución y sorprendentemente decide no aceptarla. “Yo estudié el expediente de forma larga y tendida; le dediqué muchas horas porque era muy amplio, y dicté mi sentencia en conciencia y con responsabilidad; la leí en público en la asamblea general y me encontré con la sorpresa de que se decidió volver a abrir porque estaban en desacuerdo con mi resolución”, señala el doctor Ochoa a mallorcadiario.com. Y lo que ya fue “un dislate y un sinsentido es que me propusieran de nuevo como instructor. Les dije que para qué si me sentencia iba a ser la misma y dijeron que había renunciado a serlo”, añade el doctor Ochoa, quien deja muy claro que dictó una sentencia “con total libertad y sin presiones de nadie, porque yo sólo me someto, de forma justa o injusta a las opiniones de mi madre, que tiene 91 años. Del resto, absolutamente a las de nadie”. Lo cierto es que “oficialmente no he recibido la resolución de la última asamblea general, a la que en mi lugar asistió la vicepresidenta del Colegio, quien leyó una nota mía en la que dejaba muy claro que mi sentencia había sido dictada libre y responsablemente”. SEGUNDO INSTRUCTOR Una vez que queda clara la postura del doctor Ochoa, la asamblea general elige a un segundo instructor, Josep Fumadó, vocal nacional de Médicos de Atención Primaria rural, quien estudia de nuevo el pliego de cargos, del que ha desaparecido la acusación de distribución de información de uno de los plenos del COMIB, por lo que se mantiene única y exclusivamente la presentación de la querella por parte del doctor García Romanos, a la que se considera como “una indisciplina deliberadamente rebelde” y, en consecuencia, una falta grave, para la que el doctor Fumadó propone un mes de suspensión de colegiación, decisión que se hace efectiva en la asamblea del pasado sábado y que hasta el momento no ha sido notificada al doctor García Romanos. En cualquier caso, el responsable de Atención Primaria del Ib-Salut, ha señalado que esperará a tener conocimiento de la sanción y a partir de ahí iniciará las acciones legales pertinentes, pero ha señalado que con la presentación de la querella lo único que hizo fue ejercitar sus derechos legítimos “en nombre propio y de las personas que nos apoyaron durante el proceso electoral”.




