La mañana de este jueves, a la espera de la gran fiesta de Sant Antoni, había bromas en Manacor porque el president Bauzá está de viaje oficial en Yuste (Cáceres). Como se sabe, el emperador Carlos V se retiró a este monasterio dejando la corona del Sacro Imperio. En vida hizo escenificar allí sus propios funerales para poder contemplarlos
En los años ochenta, cuando el presidente era Felipe González, el Gobierno alemán pidió que los restos de todos los militares de esta nacionalidad muertos en territorio español durante los dos conflictos mundiales (aviadores y marinos) fuesen enterrados en Yuste, "a los pies del emperador".
Mientras, las localidades de Mallorca que celebran Sant Antoni se quedarán sin la presencia del president, como es el caso de Sa Pobla o de Manacor, donde la situación es muy tensa a causa de la actual política lingüística del Consolat. Diferentes fuentes aseguran que "algunos alcaldes del PP han puesto cara de alivio".






