www.mallorcadiario.com
Consejos para evitar que los perros sufran un golpe de calor
Ampliar

Consejos para evitar que los perros sufran un golpe de calor

jueves 15 de agosto de 2019, 09:30h
En lo que llevamos de verano las Islas han sufrido varias olas de calor y está previsto que todavía haya alguna más. Desde Nutritienda.com se han recopilado una serie de consejos para que las mascotas, y en especial los perros, puedan evitar sufrir un golpe de calor y morir.

El golpe de calor provoca que las mascotas lleguen al colapso debido a una repentina elevación de su temperatura corporal y puede ser, incluso, mortal en apenas 15 minutos. De hecho, es un trastorno grave que presenta un perro cuando no consigue eliminar más calor del que genera o recibe. Su temperatura corporal subirá y su sistema nervioso se verá afectado.

Los coches pueden ser auténticas trampas mortales en verano, especialmente cuando están parados y sin ninguna sombra que los resguarde. De hecho, con una temperatura exterior de 35º C al cabo de una hora en el interior se habrán alcanzado los 55º C y a los 45 minutos rondaría los 75º C. Y si el coche es negro peor, puede haber una diferencia de temperatura de unos 15º más en los coches negros que en los blancos.

Además, uno debe saber que los perros no transpiran como los humanos: regulan su temperatura únicamente a través de la boca, la respiración y el jadeo, haciéndoles mucho más propensos a sufrir un golpe de calor.

El paseo es, sin ninguna duda, el mejor momento del día para los perros. Además de hacer sus necesidades, el paseo también le permite hacer ejercicio, sentirse estimulado y socializar con otros perros y personas. Pero, elegir bien los horarios es fundamental para asegurar que tenga un paseo de calidad y que su día a día sea tan bueno como cabría esperar.

En verano, lo más conveniente es pasear a los amigos peludos a primera hora de la mañana y última hora de la tarde, ya que son las horas en las que menos aprieta el sol. Además, hay que saber que los perros pueden quemarse las almohadillas de las patas durante sus paseos si el sol ha estado calentando las aceras, por lo que es conveniente comprobar que el suelo tiene la temperatura adecuada con la regla de los cinco segundos: aguantar con el reverso de nuestra mano sobre el asfalto cinco segundos, si no podemos, ¡nuestro perro tampoco!

Precauciones en los paseos:

- No olvidar el agua.
- Vigilar al perro. Hay que fijarse en su estado durante todo momento.
- Evitar que se sobrexcite y reducir su actividad física. Si es muy juguetón, mejor atarlo. Especialmente, en las horas de más calor.
- Hacer una parada en lugares con sombra y aprovechar para que recupere el aliento y para que beba agua. Si hay un riachuelo o charca, mejor que mejor, lo ideal es intentar que se de un chapuzón para refrescarse.
- Permitirle que se revuelque en una zona de plantas. Su humedad hará que baje su temperatura corporal.
- Utilizar arnés en lugar de collar, para no presionar sobre el cuello y las vías respiratorias del perro.
- Si hace mucho calor, también es conveniente utilizar chalecos refrescantes. Este accesorio para perros solo necesita ser sumergido en agua unos minutos y se mantiene activo durante cinco días más o menos. Cuando el efecto frío pasa, solo hay que repetir la operación.

EVITAR LAS COMIDAS EN LAS HORAS DE MÁS CALOR
Al igual que nos pasa a nosotros cuando llegan las altas temperaturas, que no nos apetece comer muy copiosamente, a las mascotas les ocurre lo mismo. Por ello es mejor no forzarles a comer cuando más calor hace en el día, es decir, en las horas centrales, lo mejor es que se alimente a primera hora de la mañana y a última de la tarde. Además, también es conveniente aumentar la cantidad de comida húmeda que le demos, así como las frutas: la manzana y la sandía (sin sus respectivos huesos y semillas) son buenas opciones refrescantes y nutritivas e, incluso, se les puede hacer helados caseros con caldo de carne. ¡Se relamerán!

USAR PEINES PARA ACELERAR LA MUDA DEL PELO
Cuando el perro muda su pelo en la época de calor, lo que realmente está haciendo es deshacerse del subpelo, esa especie de algodoncillo que en invierno le proporciona calor y en verano también, algo que le sirve más bien para poco. Para ayudarle a pasar antes este proceso de muda y estar más fresco lo mejor es cepillarle frecuentemente de forma suave con estos peines. Por cierto, ¡no hay que raparles! Ya que el pelo es un aislante térmico que les protege del sol y evita que se deshidraten.

También recomiendan cambiarle la cama poniéndoles una manta fría o una cama refrescante que se refrigera con el peso de la mascota y se recarga automáticamente después de un corto período de no utilización y si queremos acelerar este proceso de enfriamiento pues basta con ponerlo en la nevera durante unos minutos.

Usar juguetes refrescantes es otro consejo. En el mercado existen huesos, ruedas o mancuernas que están hechos para ser congelados, convirtiéndolos en la diversión más refrescante del verano de nuestros perros. También se les puede preparar snacks que llamen su atención y sean nutritivos como, por ejemplo, una ¡zanahoria fresquita que pueda roer!

Pautas para identificar cuales son los síntomas más habituales de un golpe de calor:

- Temperatura corporal superior a 42º C.
- Respiración dificultosa y jadeo excesivo. Los perros con morro chato son más propensos a sufrirlo.
- Falta de fuerzas. Puede negarse a andar.
- Lengua pegajosa y decolorada o demasiado oscura.
- Calambres y temblores musculares.
- Coloración azulada en la piel (causada por la pérdida de oxigenación en sangre).
- Estupor y tambaleo, con posible pérdida de consciencia.
- Diarrea y vómitos.
- Taquicardias.
- Pérdida de conocimiento o coma en los casos más graves.

Si se detecta alguno de estos síntomas en nuestra mascota después de una exposición al calor o al sol, lo primero que hay que hacer es intentar bajar su temperatura corporal. Si se trata solo de los dos primeros síntomas, buscar una sombra, ofrécele agua si puede beber y refréscale poco a poco hasta que se estabilice y su respiración vuelva a la normalidad. En casa se le puede preparar un baño (con agua no muy fría y sin hielo), introduciéndole poco a poco para que no sufra un cambio de temperatura brusco. Para ello hay que empezar por las patas y después continuar refrescándole la cabeza y el cuello y, cuando vuelva a la normalidad, báñalo al completo. ¡Nunca hay que bañarlo de golpe!

Si la situación es más grave y tiene más síntomas descritos anteriormente se le puede empapar una camiseta en agua y aplicársela como un paño húmedo en el cuerpo y la cabeza. En este caso es importante acudir a un veterinario lo más rápido posible.


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Compartir en Meneame


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de mallorcadiario.com

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.