www.mallorcadiario.com

Diario de un confinado: La lluvia

martes 21 de abril de 2020, 04:00h
La lluvia nos suele poner siempre un poco melancólicos. Una de las pocas excepciones conocidas en ese sentido sería la de Gene Kelly bailando e interpretando de manera entusiasta «Singin' in the Rain» en la secuencia más icónica de «Cantando bajo la lluvia», codirigida por Kelly con el maestro Stanley Donen. Si revisásemos ahora de nuevo esas míticas y fascinantes imágenes, seguramente seríamos aún más conscientes de algunas de las cosas maravillosas que se pueden hacer en la calle un día o una noche de lluvia, siempre y cuando esté uno enamorado, sepa bailar en la medida de lo posible y no esté sometido a ningún confinamiento.
Si estos días de lluvia intentásemos emular al gran Gene Kelly en alguna calle de Palma, muy posiblemente seríamos reprendidos con justicia por algún efectivo policial, como mínimo con la mirada, como le ocurría a nuestro protagonista casi al final de esa preciosa secuencia. De todas formas, y hasta que vuelva a lucir el sol, creo que no hemos de temer ninguna posible advertencia o multa, pues mayoritariamente seguimos saliendo esta semana a la calle para comprar productos de primera necesidad. Sólo añadiría que de no amainar pronto la lluvia, creo que se acabarán convirtiendo también en productos de ese tipo los paraguas, los chubasqueros, las botas de agua o hasta las barcas de remos.
De momento, nuestra máxima prioridad debería de ser intentar que no se nos mojen las mascarillas cuando salimos de casa, pues sigue habiendo aún tan pocas que las que tenemos hay que seguir cuidándolas como oro en paño. O incluso mejor. Al mismo tiempo, hemos de tener también cuidado de no resbalar, para evitar rompernos quizás algún hueso de las extremidades, circunstancia que muy posiblemente nos obligaría a prorrogar ya casi «ad aeternum» nuestra cuarentena.
Cuando todo esto que estamos viviendo pase finalmente, volver a la normalidad será también poder elegir si queremos ver la lluvia desde un ventanal de casa, sentados en la arena junto al mar, desde el interior de un acogedor y cálido café o bailando y cantando —por qué no— en mitad de una plaza o de una calle.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Compartir en Meneame

+

0 comentarios