24 de mayo de 2019, 6:01:48
IBIZA


La Policí­a niega que el menor fuera descuartizado



La madre del niño encontrado muerto en el interior de una maleta en Binidalí­ (Maó), Mónica J.F., ha confesado que mató a su hijo ahogándolo en la bañera. Así­ lo ha informado este lunes en Menorca el director insular de la Administración General del Estado en la isla, Javier Tejero, quien ha confirmado que la mujer, de 30 años, se encuentra declarando desde ante el juez de Instrucción número 2 de Maó. Tejero ha negado que el cadáver de César fuera descuartizado, tal y como se habí­a apuntado en un primer momento al faltar algunos huesos. En este sentido, ha aclarado que existe la hipótesis de que algún animal podrí­a haber movido algún resto óseo. Según las investigaciones policiales, el menor llegó a Menorca el 1 de julio de 2008, tras finalizar el curso escolar en Galicia. Por su parte, la madre se encontraba en la Isla desde marzo de 2008, donde residí­a con su pareja, residente en Menorca, a la que habí­a conocido a través de las redes sociales a finales de 2007. Mónica J. explicó a sus allegados que el niño, una vez en Menorca, era su "sobrino" y al parecer, según los indicios recabados por la Policí­a, lo ahogó en la bañera diez dí­as después de su llegada. El director insular de la Administración General del Estado ha indicado en rueda de prensa que, tras la muerte del menor, la madre evitó el contacto con sus padres y abuelos del niño, residentes en Galicia. Asimismo, recalcó que la mujer fingió a través de Internet que su hijo estaba vivo, e incluso llegó a anunciar que el menor habí­a hecho la primera comunión en noviembre de 2008. Por su parte, el jefe accidental de la Comisarí­a del Cuerpo Nacional de Policí­a de Maó, Antonio Bermúdez, ha recalcado la "frialdad" de la detenida, que hasta el momento ha declarado en tres ocasiones en la Comisarí­a de la Policí­a Nacional de Maó. INVESTIGACÓN Los objetos encontrados junto al cadáver en el interior de la maleta han sido determinantes para el esclarecimiento de los hechos, según ha indicado Tejero. En concreto, se hallaron un cómic manga de origen español cuyo número de publicación indica que no se pudo haber obtenido antes de abril de 2007. También se encontró un reloj digital naranja y un estuche escolar con diferentes lápices de colores y bajo el compartimento en el que se encontraba la goma se halló un pequeño papel donde aparecen las letras C, E, S y una R, así­ como una J y una S. "Esta fue la primera prueba del nombre del menor", ha explicado el director insular de la Administración General del Estado en Menorca. La pista de las iniciales lleva a la Policí­a Nacional a descubrir que el DNI del niño no habí­a sido renovado y al ponerse en contacto con la madre "no da explicaciones razonables sobre el paradero de su hijo".
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