17 de julio de 2019, 19:15:04
EDITORIAL


Noguera, ante el espejo de la corrupción



La imputación por prevaricación del alcalde de Palma, Toni Noguera, le pone en la misma situación que su propio partido criticó durante años cuando el problema afectaba a otras formaciones políticas. Més per Mallorca ha salido al paso afirmando que la investigación abierta por el Juzgado de Instrucción número 5 de Palma no es un asunto de corrupción política por lo que no exigirá nada a Noguera y el actual alcalde podrá mantenerse en el cargo y proseguir con sus planes de cara a las elecciones de mayo.

Sea como fuere, Noguera se convertirá en el primer alcalde de Palma llamado a comparecer ante un juez como imputado, un hecho para el que únicamente falta que el juzgado señale fecha. Noguera y su entorno afirman que la causa por la que es investigado -la regulación de los pisos turísticos que provocó la querella de la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos- es poco menos que un asunto administrativo, un tema aprobado en el pleno municipal a raíz de la petición de las asociaciones de vecinos y que, además, responde al interés general.

El código ético de Més recoge en su punto 15 que “los cargos de Més que estén imputados por corrupción o por algún otro delito que vaya contra el ideario de la organización deberán poner su cargo a disposición de Més”. Y añade que "a los que se les apliquen medidas cautelares o apertura de juicio oral por casos de corrupción o por algún otro delito que vaya contra el ideario de la organización deberán dimitir”. A esta literalidad se acogen Noguera y su partido para evitar que una investigación por presunta prevaricación acabe con la carrera política del primer edil de la capital.

La peripecia judicial a la que se enfrenta Noguera no es nueva en Baleares. Durante años, cargos públicos y candidatos de otras formaciones se vieron sacudidos por episodios similares y tuvieron que dimitir del cargo, renunciar a una candidatura o abandonar el partido. Nombres como los de Jaume Font, Tomeu Cifre, Joan Simonet... La lista no es corta y para todos ellos, la formación de Toni Noguera fue implacable, aunque no mediara enriquecimiento y se tratase de "cuestiones administrativas" como alega ahora Més.

Noguera ya evitó su imputación en el Caso Contratos, el primer gran caso de corrupción de Més per Mallorca que llevó a una serie de ceses y dimisiones. Ahora es pronto para saber cómo acabará el periplo judicial del alcalde de Palma, pero haría bien la formación en mirarse al espejo y exigirse lo mismo que exigió durante años cuando eran otros los afectados. La doble vara de medir de Més alimenta su descrédito y abunda en la nula credibilidad sobre futuras propuestas o denuncias.

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