31 de octubre de 2020, 11:26:59
SOCIEDAD

Jesús Coll Martín, delegado en Baleares de la RAECY


"Quien prueba a vivir en un barco dice que es mejor que hacerlo en una casa"

Por Josep Maria Aguiló

El delegado en Baleares de la Real Asamblea Española de Capitantes de Yate (RAECY), Jesús Coll Martín, nos explica que nació en 1972 en Manacor, "pero podríamos decir que mi ciudad natal es Inca". En su juventud, cursó estudios de prótesis dental, profesión que ejerció entre 1994 y 1999. Por motivos personales y familiares decidió preparar posteriormente unas oposiciones y hoy es funcionario en la Administración local. Esa circunstancia le deja tiempo para poder dedicarse a navegar y a colaborar con diferentes asociaciones relacionadas de una u otra manera con el mar. Precisamente, en la pasada junta general de la RAECY, celebrada en Zaragoza en mayo de este año, su nuevo presidente, Tomás Navarro, nombró a Jesús Coll delegado de la RAECY en Baleares.


¿Cuál es la labor de la Real Asamblea Española de Capitantes de Yate?

La Real Asamblea Española de Capitantes de Yate es la segunda asociación náutica más antigua de España. Fundada en Barcelona en 1964, se creó con la intención de fomentar la navegación deportiva y la vocación por la náutica, mantener los protocolos y las tradiciones marineras y establecer relaciones con las demás tres marinas, Armada, mercante y pesquera. Actualmente, cuenta con delegaciones en toda España, manteniendo la sede central en Barcelona.


¿Es muy difícil llegar a ser capitán de yate?


En la actualidad, con el plan de estudios que regula las titulaciones náuticas de recreo, puedes obtener el título de capitán de yate en unos meses y sin excesiva dificultad con ilusión, constancia y dirigiéndote a una buena escuela náutica, pasando previamente por los títulos de patrón de embarcaciones de recreo y por el de patrón de yate. Hay que pensar que con la entrada en vigor del Real Decreto 875/2014 que regula las titulaciones náuticas para el gobierno de las embarcaciones de recreo se suprimió alguna asignatura y de otras se eliminaron algunos temas, modificándose además algunas atribuciones con la finalidad de adaptarse a la realidad actual. Por otra parte, pienso que se deberían ampliar las horas de prácticas para la obtención de las titulaciones de recreo, porque como yo digo, a navegar se aprende navegando.


Parece asequible, sí...


Quiero recalcar que estamos hablando de títulos de recreo y no profesionales, aunque desde el año 2009 y cumpliendo algunos requisitos se puede obtener un certificado de profesionalidad, el cual habilita para trabajar en la mar. Era una demanda del sector desde hacía muchos años.



"Cuando navegas necesitas tener todos los sentidos en constante funcionamiento y eso te hace desconectar de la vida cotidiana"



¿Cómo y cuándo nació su pasión personal por el mar?


Cuando digo que soy de Inca, municipio del interior, y además que no provengo de una familia relacionada con la mar, mucha gente se sorprende de mi afición, pues no hay que olvidar que vivimos en una isla y estamos rodeados de mar. Mis primeros recuerdos que tengo con la mar son los veranos que pasaba durante mi infancia en casa de unos tíos míos en el Port Nou, una especie de aldea de pescadores en la Costa de los Pinos. Allí tenían una "pastera", embarcación pequeña típica de Mallorca, y al remo nos íbamos a pescar. Supongo que en esos veranos empecé a sentir la llamada de la mar.


Una llamada que se consolidó con los años...


Después hice algo de vela ligera y windsurf, con esas tablas enormes de la época, pues estoy hablando casi de finales de los años ochenta. Posteriormente, en 2001, tuve mi primer barco, un Coronado 25, con el cual empecé a adentrarme en la navegación de crucero. Era un barco que te permitía muchos errores, pesado y mal ceñido, pero con el que aprendí a navegar. En 2009 conocí a la tripulación del Eva Marina 2012 de Alicante, con la que estuve unos años haciendo regatas de altura y con la que nos alzamos con el título de campeones de España de cruceros de altura zona Mediterráneo en 2009 y 2011.


¿Qué es lo que más le atrae del mar y de la navegación?


Lo que más me atrae de la mar es sobre todo esa sensación de libertad en cuanto sueltas amarras y sales por la bocana del puerto. De la navegación, lo que más me atrae es esa necesidad de concentrarte en algo que te gusta, porque cuando navegas necesitas tener todos los sentidos en constante funcionamiento y eso te hace desconectar de la vida cotidiana.


¿Prefiere el yate a vela —velero— o el yate a motor?


Sin duda alguna, el velero. Creo que esa sensación de libertad de la que le hablaba antes, no la sientes con una motora. Con el velero dependes de los elementos para poder navegar, sentir el viento en las velas y las olas rompiendo en el casco, sintiendo el viento en la cara y los rociones de mar en la piel. Cuando sientes que llevando el timón y trimando las velas gobiernas el barco, cuando consigues formar parte de ese binomio barco y mar… es en ese instante cuando te sientes libre.


¿Cuáles son los objetos que siempre se deben llevar a bordo?


Aparte de los elementos obligatorios de seguridad revisados y en buen estado, es necesaria la indumentaria adecuada según la climatología que nos vayamos a encontrar, sin olvidar un buen calzado, crema solar, agua para estar hidratados y, por supuesto, ganas de pasarlo bien… Ah, y que nunca falten unas cervezas bien frías a bordo —sonríe—.


¿Cuántos yates hay matriculados en Baleares en la actualidad?


Sería muy complicado dar una cifra en ese sentido, pero lo que sí le puedo decir es que Baleares dispone de unos 23.000 puntos de amarre actualmente. En ese contexto, me gustaría diferenciar entre, por un lado, las embarcaciones de eslora pequeña y media, y, por otro lado, los yates de gran eslora y megayates. Por otra parte, hay que pensar que muchos yates que están en puertos de las islas no tienen aquí su puerto de matrícula y a todo eso hay que añadir los que enarbolan banderas extranjeras. Lo que sí es cierto, según los datos de que dispongo, es que en los últimos años las matriculaciones de las embarcaciones en Baleares van aumentando de año en año, situándonos durante los últimos cinco años entre las tres comunidades que lideran el mercado de ventas.



"Baleares dispone de unos 23.000 puntos de amarre actualmente"



¿Qué puede costar comprar un yate de gran eslora de tipo medio?


A la hora de comprar un yate, el futuro armador debe hacerse algunas preguntas, ¿nuevo o de segunda mano?, ¿vela o motor? Asimismo, es esencial conocer el plan de navegación y sobre todo el presupuesto del que dispone. A partir de ahí, uno se puede ir haciendo una idea. Pero respondiendo a su pregunta, si pensamos en una eslora de entre 12 a 15 metros para una embarcación de recreo nueva a estrenar y bien equipada, podríamos hablar de unos 300.000 euros, aproximadamente. Al ir subiendo de eslora, los precios se disparan, creciendo de manera exponencial. Hablando ya de grandes esloras o megayates, podemos hablar de unos cuantos millones de euros, pues hay que pensar que muchas veces son embarcaciones personalizadas a los gustos del armador.


¿Y cuál sería el coste de mantenerlo a lo largo de un año?


Se calcula que el precio medio del mantenimiento anual de una embarcación puede rondar el 10 por cien de su valor. Otra cosa es si entramos en el mundo de los megayates, ya que allí los precios se pueden disparar dependiendo de la tripulación y de los extras que decida el armador.


Entonces, ¿sólo pueden comprar un yate los millonarios y las estrellas de Hollywood?


Como he dicho antes, el mercado es amplísimo, pero sí, si entramos en el mundo de los megayates, evidentemente no están al alcance de cualquier bolsillo.


Bueno, también está la opción de sólo alquilarlo...


Efectivamente existe esa opción. Suelen alquilarlos, esencialmente, personas que no tienen mucho tiempo para navegar, personas que no quieren tener los problemas y preocupaciones que implica tener un barco durante el resto del año o grupos de amigos o familiares que quieren vivir una experiencia pasando unas vacaciones diferentes.


¿Qué puede costar alquilar un yate medio por ejemplo durante una semana?


En cuanto al coste del alquiler y sin entrar en muchos detalles, tomaré un poco como referencia lo que he dicho antes. Alquilar un velero de entre 12 y 15 metros en el que puedan ir de manera cómoda unas ocho personas puede rondar los 3.000 o 4.000 euros a la semana, según temporada, más gasoil, amarres y avituallamiento. Si se trata de alquilar un yate de gran eslora podemos partir de los 50.000 o 60.000 euros a la semana, hasta lo que uno se pueda o quiera permitir. De todas maneras, hoy en día existen otras alternativas para poder navegar sin ser armador o dueño de un barco. Así, hay algunos clubs de navegación en los que pagando una cuota mensual tienes derecho a usar unos días programados el barco asignado o bien hacer una sociedad entre unos cuantos amigos y compartir barco.


¿Es cierto que hay personas que viven en un yate todo el año?


Sí, por supuesto que las hay. Cuando lo prueban, incluso dicen que es mejor que hacerlo en una casa convencional. Hay puertos en los que ya se han formado pequeñas comunidades y entre ellos son como una familia, es más, dicen que no les falta de nada y que tienen todo lo necesario para vivir, pues uno se acostumbra a no acumular cosas que al final son inútiles. He conocido a algún armador que cuando se divorció, menos mal que tenía barco y pudo hacer de él su nuevo hogar… en el que aún sigue. También los hay que sueltan amarras y se van unos años a navegar y a conocer mundo, haciendo del barco su casa y de la navegación una forma de vida.

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