29 de septiembre de 2020, 13:27:53
POLÍTICA

Lina Pons, diputada de El PI en el Parlament balear


“No es cierto que los diputados no trabajamos, más bien todo lo contrario”

Por Joan F. Sastre

El nombre de Lina Pons está íntimamente vinculado a la evolución de los medios de comunicación en Baleares. Hace ahora poco más de un año, adoptó una decisión trascendental en su vida: dar el salto a la política presentándose como número 2 en la lista al Parlament de El PI-Proposta per les Illes. En las elecciones celebradas el pasado 26 de mayo, los votantes le adjudicaron uno de los tres escaños con que cuenta la formación presidida por Jaume Font en la Cámara autonómica.


La primera pregunta va a ser muy directa, si usted me lo permite: ¿por qué se metió en política?

Conozco a Jaume Font desde que teníamos 15 años. ¡Imagínese! Estudiábamos 1º de BUP. Y aunque cada uno ha trabajado en ámbitos diferentes, hemos seguido manteniendo una buena relación durante todo este tiempo. Hace unos cinco años, me llamó para pedirme si quería unirme a su proyecto, y mi respuesta fue muy clara: no me dedico a la política.

Sin embargo…

Pasaron los años, y en diciembre de 2018 volvió a pedírmelo. En esa ocasión, su propuesta fue que formara parte de las listas del Parlament por El PI en las elecciones autonómicas que iban a celebrarse al año siguiente. Llegué a una conclusión: no sabía si podía contestarle que sí, pero tenía muy claro que no podía decirle que no. Jaume Font suele bromear con eso, y dice que para convencerme necesitó 4 años, 4 meses y 5 minutos.

No es cierto que los diputados no trabajamos. Más bien, ocurre todo lo contrario

Y, después de medio año en la vida pública, ¿está satisfecha de haber dado el paso?

Estoy encantada. ¿Sabe una cosa? No es cierto eso que se comenta de que los diputados no trabajamos. Todo lo contrario. Más bien, entre presentar Proposiciones no de ley, enmiendas y mociones, no damos abasto, sobre todo en un partido pequeño, como el nuestro. Es como cursar un Máster diario. Sin embargo, el aspecto más reconfortante es comprobar que el trabajo que realizas verdaderamente sirve para algo. Por ejemplo, hace poco el Parlament aprobó los presupuestos de 2020 y El PI pudo contribuir a mejorarlos con algunas de sus propuestas. Sin duda, esta tarea tiene luego una trascendencia en la vida de las personas, y me agrada que sea así.

¿No le resulta extraño sentarse ahora al otro lado de la mesa en las ruedas de prensa?

Es cierto que en mi caso estaba acostumbrada a hacer preguntas, no a responderlas, como ocurre ahora. No le negaré que en el primer tramo de legislatura esta situación me causaba cierta extrañeza. O, más bien, diría que me merecía un gran respeto.

Estaba acostumbrada a hacer preguntas, no a responderlas. Pero ahora mismo me siento plenamente integrada

¿Qué valoración hace de la actitud hacia usted en su nueva faceta política por parte de sus antiguos compañeros de los medios de comunicación?

Todos, sin excepción, de unos medios y de otros, me han demostrado un gran espíritu de acogida y comprensión, y les estoy tremendamente agradecida. Reconozco que al principio no fue un camino fácil para mí, porque se trataba nada menos que de introducir un cambio brusco en mi vida profesional y desempeñar un papel muy diferente al que había desarrollado hasta el momento. Sin embargo, ya he superado esa etapa, y ahora mismo me siento plenamente integrada en esta nueva dinámica. Eso sí, sigo recordando mucho a mis compañeros, sobre todo a aquellos con los que tuve la ocasión de trabajar, y les echo de menos, por supuesto.

El PI es un partido absolutamente imprescindible para el presente y el futuro de Mallorca y del resto de las islas

¿Y en El PI? ¿Ha hallado también un ambiente de acogida y bienvenida?

Desde luego. Mantengo buenas relaciones no solo con Jaume Font, sino con todos los dirigentes y responsables del partido, así como con los militantes que he tenido la oportunidad de conocer y con todas las personas que colaboran, de una forma u otra, con el proyecto. El PI es un partido absolutamente imprescindible para el presente y el futuro de Mallorca y del resto de las islas, y creo que esta convicción nos vincula a un compromiso común al que todos y cada uno de nosotros deseamos aportar nuestras mejores cualidades.

El PI es un partido imprescindible, según usted, pero sigue sin dar el salto hacia una representación más amplia en el Parlament y en otras instituciones. ¿Por qué?

Esa es la realidad, y hay que asumirlo. Al final, en democracia, el único elemento verdaderamente importante es el voto del ciudadano, que no solo es legítimo y soberano sino que, además, a mi entender, resulta inapelable y hay que respetarlo. Por supuesto, hay organizaciones políticas que me gustan más que otras, no voy a negárselo, pero la decisión del votante es lo único que cuenta. Somos los partidos quienes hemos de esforzarnos para que nuestro mensaje les llegue de manera nítida y constante, y ese es el camino que El PI se ha trazado para mejorar sus resultados en próximas convocatorias electorales.

Hay organizaciones políticas que me gustan más que otras, pero la decisión del votante es lo único que cuenta

¿Qué motivos, a su juicio, explican que la inmensa mayoría de los votantes de Baleares no opten, sobre todo en los comicios generales, por partidos radicados exclusivamente en las islas?

Esto no tiene por qué ser siempre así. En los últimos tiempos, hemos asistido a la irrupción de partidos como ‘Teruel existe’ que trasladan al Congreso de los Diputados la voz y las prioridades de un territorio concreto sin ningún tipo de dependencia respecto a estructuras organizativas ubicadas en Madrid o en otros sitios. Los regionalistas cántabros y canarios hace ya tiempo que han marcado igualmente esta senda, y el reto de El PI es lograr convencer a los votantes de Baleares de que esa voz propia a la que me refería es, también en nuestro caso, la mejor fórmula para que los problemas de nuestra Comunidad hallen la respuesta adecuada por parte de las instituciones y los poderes públicos del Estado.

Es necesario incrementar nuestra autoestima como pueblo. Padecemos una situación de discriminación

¿Y qué ha de ocurrir para que esto sea posible?

Pienso que es necesario incrementar nuestra autoestima como pueblo. Y eso equivale a ser conscientes de que Baleares padece una situación de discriminación desde el punto de vista de la financiación y las inversiones que redunda directamente en el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos de estas islas. Y lograr culminar ese objetivo dentro de los márgenes que nos concede la Constitución, nunca fuera de ella. En este sentido, El PI es un partido plenamente constitucionalista que en ningún momento cuestiona la unidad del Estado ni las leyes que la sostienen.

Somos un partido plenamente constitucionalista al que solo le interesa Baleares, no otras Comunidades

Este aspecto les distingue de otras organizaciones políticas de signo nacionalista, como las que están apoyando el denominado ‘procés’ independentista en Cataluña. ¿Cuál es la posición de El PI al respecto?

A nuestro partido le interesa solo Baleares. No entramos ni salimos en las cuestiones que afectan a otras Comunidades, aunque, por supuesto, respetamos y valoramos los puntos de vista de cada una de las partes. Sin embargo, ello no es óbice para asegurar que el clima que se ha creado en relación a la unidad territorial nos ha perjudicado ostensiblemente, porque ha favorecido que en las elecciones que se han llevado a cabo el voto se orientase en una dinámica claramente nacional y ha resultado más complicado, por tanto, que nuestras propuestas encontrasen el eco que buscábamos.

PP y PSOE comparten una característica: al final, acaban haciendo aquello que Madrid les manda

El PI, al igual que otros partidos, ejerce una labor de oposición al Govern que preside Francina Armengol. ¿Qué valoración realiza de este poco más de medio año de legislatura autonómica?

En nuestras intervenciones en el Parlament el mensaje que procuramos trasladar repetidamente a la presidenta es que sea valiente, que presione para que el Gobierno del Estado atienda las reivindicaciones de esta tierra. No obstante, tanto PP como PSOE comparten una característica en común, y es que, al final, acaban haciendo aquello que en Madrid les manda que hagan. Aunque se empeñen en decir lo contrario, esto es así, por desgracia.

El Govern asegura que va a impulsar las políticas sociales. Sin embargo, ¿cómo hacerlo sin los recursos suficientes?

En el actual Govern, sin embargo, no solo está presente el PSOE, sino también otros dos partidos, y uno de ellos con una sensibilidad nacionalista más nítida, como es Més per Mallorca. A su juicio, ¿esta circunstancia tampoco está redundando en una mejora de la financiación de Baleares?

A las pruebas me remito. El Ejecutivo presume, por ejemplo, de que ha aprobado los presupuestos más sociales de la historia. Ahora bien, ¿cómo es posible llevar a cabo políticas sociales de verdadero calado sin los recursos suficientes? Ciertamente, en España se ha vivido una situación política inestable y convulsa, con un Gobierno en funciones durante muchos meses, que ha retrasado las negociaciones encaminadas, sin ir más lejos, a sacar un REB adecuado a las necesidades de Baleares. Todo ello debemos tenerlo en cuenta, pero sigo pensando que el Govern y los partidos que le dan apoyo se hallan muy lejos de contar con un auténtico peso en Madrid para hacer posible que las cosas cambien de verdad.

La actual es la Cámara autonómica que acoge un mayor número de grupos parlamentarios. ¿Eso es bueno o es malo?

Siempre es bueno aquello que votan los ciudadanos, se lo vuelvo a repetir. Por otra parte, he de decirle que, más allá de las polémicas públicas que nos enfrentan, las relaciones personales entre los diputados de unos y otros grupos no son malas. Políticamente, ya es otra cuestión, porque cada partido ha de defender las prioridades de sus programas y objetivos.

Vox pone sobre la mesa temas sobre los que ya existe un consenso social. Nunca es bueno volver atrás

Antes decía usted que unos partidos le gustan más que otros… ¿Se refería a alguno en concreto?

¿Me pregunta por Vox? Bueno, pues si es así le diré que más allá del respeto que me merece cualquier alternativa política o ideológica, mi opinión personal es que Vox está poniendo sobre la mesa temas que ya están superados desde hace tiempo y sobre los que ya existe un evidente consenso social: el aborto, la violencia de género… Es importante que las diferentes sensibilidades políticas hayan logrado en estos años compartir unos posicionamientos básicos comunes sobre estas y otras cuestiones, y, desde luego, retroceder y volver atrás nunca ha sido una buena idea.

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