29 de febrero de 2020, 8:54:37
DEPORTES


El «déjà vu» del Mallorca

Por Josep Maria Aguiló

Una de las cosas más bonitas del fútbol es lo imprevisible que puede llegar a ser en materia de resultados. Bueno, quizás en el caso del Mallorca ese aspecto sea a veces un poco más previsible, sobre todo cuando juega ahora fuera de Son Moix.


Viendo este domingo cómo se estaba desarrollando desde el inicio el partido ante la Real Sociedad, los mallorquinistas teníamos la sensación de que estábamos en un «déjà vu», es decir, en una situación que ya habíamos vivido con anterioridad. Y además no sólo una vez, sino tres o cuatro veces más como mínimo esta temporada. No sé si convendría que Iker Jiménez empezase a ir preparando ya un especial en «Cuarto Milenio» sobre esa recurrente sensación mallorquinista.

Para intentar convencer al bueno de Iker, le diría que en Anoeta, al igual que en otros partidos disputados fuera de la isla, el conjunto de Vicente Moreno jugó una buena primera parte, con dos ocasiones claras además, una de Lumor primero y otra de Lago Junior después, que hubieran podido servir para haberse adelantado en el marcador. Aun así, también es cierto que casi al filo del descanso un paradón de Manolo Reina evitó que el disparo de Isak acabase en gol y que el conjunto donostiarra se fuera provisionalmente a los vestuarios con ventaja.

Por desgracia, el «déjà vu» siguió y se consolidó con fuerza en el segundo tiempo, si bien con una pequeña variante, la de la celeridad, pues aún no había trascurrido un minuto cuando Isak adelantó a la Real Sociedad, con un gol que llegó tras un cierto desajuste en la defensa bermellona. A partir de ese tanto, el Mallorca fue de más a menos, mientras que los locales hicieron justo lo contrario. Así lo demostraron el gol de Barrenetxea, con la ayuda involuntaria de Fran Gámez, y el de Portu, que pusieron el tres a cero definitivo en el electrónico.

El Mallorca en 'Vermell i negre'

Josep Maria Aguiló y Caterina Tugores analizan cada semana el juego del RCD Mallorca

Leer más

Como los «déjà vu» no tienen por qué ser siempre necesariamente negativos o malos, el próximo sábado tenemos la ocasión de vivir ante el Valladolid sensaciones parecidas a las que experimentamos ya ante el Eibar, el Real Madrid, el Espanyol, el Villarreal o el Valencia. Como buenos creyentes en nuestro equipo y en nuestro míster, pues de momento los resultados aprietan, pero no ahogan, hoy sólo podemos acabar nuestra crónica con una imprescindible y necesaria invocación cristiana: Así sea.

mallorcadiario.com.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.mallorcadiario.com