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El año Ramon Llull y Arxiduc Lluis Salvador

viernes 02 de enero de 2015, 09:43h
Este año 2015 se conmemorará la figura de un mallorquín universal, el beato Ramón Llull cuando se cumplen 700 años de su fallecimiento, así como la del archiduque Luis Salvador de Habsburgo-Lorena en el centenario de su muerte. Tras el éxito del año Juníper Serra, celebrado en 2013, las instituciones vuelven a reivindicar la figura histórica de grandes personajes fuertemente vinculados a Mallorca en una iniciativa que merece el aplauso de todos.

En primer lugar es de justicia destacar que la propuesta de la organización del año Ramón Llull partió del entonces obispo de Mallorca, Jesús Murgui, actual obispo de Orihuela – Alicante, con el objetivo de ampliar el estudio y la difusión del pensamiento de uno de los más destacados escritores y teólogos de la Edad Media en Europa. Llull fue un viajero infatigable, principalmente por los reinos musulmanes del norte de África, Cataluña y la corte de Montpellier del rey Jaume II desde los monasterios de  Randa y Miramar. Este gran teólogo, filósofo, misionero, profesor y literato mallorquín preconizó la convivencia entre árabes, judíos y cristianos y la apertura sin reserva al mundo para  impregnarlo, mediante la propia entrega, del espíritu cristiano. No en vano, se ha calificado al autor del “Llibre d’Evast e Blanquerna”, “Ars Magna” o “Llibre d’Amic e Amat”, entre otros, como el “mallorquín más universal de todos los tiempos”. Es muy posible que en breve se produzca su canonización por la Santa Sede, lo que contribuirá aún más a enaltecer su figura y su obra por todo el mundo.

El arxiduc Lluis Salvador (1847-1915) es una de las figuras internacionales que más ha contribuido al estudio y divulgación de las Islas Baleares desde el punto de vista etnográfico, geográfico e histórico. Tan ilustre personaje que llegó a Mallorca por primera vez en 1867 en el yate Nixe, es el  autor de una magna gráfica y literaria cuyo principal exponente, el “Die Balearen”, merece ser difundido mucho más.

Se da la circunstancia que la primera de las muchas fincas mallorquinas que el archiduque Luis Salvador adquirió en 1872 fue la de Miramar, en Valldemossa, donde en 1276 el rey Jaume II fundó el monasterio de Miramar a petición de Ramón Llull, para acoger un colegio de misioneros donde pudieran aprender árabe. Aunque esto no pasa de mera anécdota, la colaboración de las administraciones para difundir la historia de Ramón Llull y de Lluis Salvador y su ingente obra, es una magnífica idea. Ambos aportan un patrimonio cultural de tanta relevancia para Mallorca que debe ser protegido, preservado y propagado.
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