www.mallorcadiario.com

Hoteleros de medio pelo

miércoles 04 de febrero de 2015, 08:15h
Debemos ser conscientes de que hay hoteleros sin escrúpulos que tienen un hotel como podrían tener una churrería. No les importa qué tipo de clientela tienen y fomentan un turismo de baja calidad, que es pan para hoy y hambre para mañana. Pero no les supone ningún contratiempo, porque solo piensan en su establecimiento, en la temporada presente y en ganar el máximo dinero posible sin atender a más consideraciones. La noticia publicada por mallorcadiario.com sobre los preparativos que algunas empresas llevan a cabo para seguir con su oferta de desfase total a pesar de las advertencias hechas por la Conselleria de Turismo, pone los pelos de punta y obliga a tomar medidas al respecto.

Obviamente, estos empresarios nada tienen que ver con otros grupos comprometidos con la calidad y con la rehabilitación de zonas turísticas maduras como Magaluf y Punta Ballena. Hay hoteleros determinados a transformar los destinos turísticos donde operan, como Melià, Iberostar, Cursach y tantos otros que cconjuntamente con la Federación Hotelera de Mallorca han apostado por invertir y mejorar sus establecimientos a fin de cambiar el tipo de cliente que acude a sus establecimientos. Una apuesta por la calidad, que es la única forma de competir, aunque los hay que creen que pueden lograr su lugar en el mercado a base de flirtear con la clientela que nadie quiere, la de precios irrisorios. No hablamos del turismo de sol y playa, que es lo que Mallorca ha ofrecido y ofrece con evidente éxito. Hablamos del turismo de juerga salvaje: sexo, alcohol y drogas.

A estos hoteleros de medio pelo, a los turoperadores que les proveen de huéspedes y a la oferta complementaria que se nutre de esta clientela hay que decirles que su negocio no es el que quiere la sociedad balear. El reproche social debe ser manifiesto y persistente. Su modelo de negocio no encaja de ninguna manera con la imagen turística que Baleares y Mallorca quiere proyectar a los mercados emisores. Su actividad, por más que lucrativa a corto plazo, contribuye decisivamente a deteriorar el destino emblemático que es nuestra isla y eso no es admisible. Estos hoteleros pueden reciclarse, como lo pueden hacer sus hoteles.

En el acto de presentación de Essentially Mallorca, en el Hotel Iberostar Las Letras de la Gran Vía de Madrid, que contó con la presencia del presidente José Ramón Bauzá, quedó claro que las Administraciones Públicas de las Islas Baleares, junto a la Federación Hotelera de Mallorca (FEHM), apuestan por un turismo de calidad incompatible con el modelo de negocio que algunos llevan desarrollando desde hace tiempo.

El Ayuntamiento de Calvià debe tomar cartas en el asunto y liderar de forma decidida la lucha contra la oferta de sexo, alcohol y drogas que algunos pretender mantener en Magaluf. La implicación del consistorio debe ser total y sin reservas. No caben medias tintas. O se opta por regenerar la oferta turística apoyando a los hoteleros y comerciantes dispuestos a actuar en este sentido, o se estará contribuyendo a la muerte de Magaluf. Unos pocos con un visión miope y cortoplacista no pueden perjudicar impunemente a toda la industria turística, el motor económico de nuestra comunidad, y a la sociedad mallorquina en su conjunto.
Compartir en Meneame