www.mallorcadiario.com

Todo incluido, o sea ni patatilla ni sandwich

viernes 29 de abril de 2011, 18:05h
Hoteleros y empresarios de restauración deberían ponerse de acuerdo en abrir sus establecimientos a la vez y evitar la desolada imagen de hoteles abiertos y oferta comercial cerrada que han presentado muchos lugares de Mallorca en esta Semana Santa tardía. Al turista le da la impresión de estar viendo la trastienda del destino, de pillarnos con los rulos puestos, y la idea de que un destino turístico no es más que un decorado de cartón piedra se percibe con más claridad que nunca. A veces son los propios hoteles los que abren a medias, con las zonas de alojamiento, comedores y terrazas en marcha pero las de servicios de valor añadido, más lejos del bullicio de vestíbulos y zonas de paso, clausuradas y con las telarañas colgando. Y como una cosa lleva a otra, no hay como funcionar a medio gas para que se den todo tipo de situaciones: un gigantesco establecimiento all inclusive del levante mallorquín, medio lleno de turismo familiar europeo; padres tiritando ante el gélido sol de abril, niños revoloteando en bañador, alrededores transformados en una meseta pelada de comercios fantasmagóricos. Una mujer se acerca con su pulserita de color al bar de la piscina y pide un plato de patatilla para los niños. Como quizá el servicio está solo medio abierto (por aquello de la época del año) el camarero le contesta que la patatilla solo se despacha si se piden también sandwiches. Varios instantes de desconcierto después, la mamá decide regresar a la barra y pedir dos sandwiches. Entonces el camarero le dice que no es posible porque se han terminado. Kafkiano, ¿no? Como para rumiar una de esas salidas de tono que hacen temblar los cimientos del Fomento del Turismo. Si a todo esto se añade la lluvia, muchos turistas se preguntarán para qué se les habrá ocurrido salir de casa.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame

+

3 comentarios