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Huir del paraíso

Por Sebastián Urbina
miércoles 29 de junio de 2022, 05:00h

Más de 80.000 cubanos han huido a Estados Unidos en apenas cinco meses. Se trata del mayor éxodo masivo desde 1980, durante la crisis migratoria de Mariel, cuando unos 125.000 cubanos abandonaron la isla. (ABC/23/4/2022).

Una vez más, el Gobierno cubano promete (2022) que en un futuro próximo el modelo será "próspero y sostenible" y se habrán acabado el embargo y la escasez. Fidel Castro llegó al poder tras la victoriosa Revolución cubana, que derrocó la dictadura de Fulgencio Batista, el 1 de enero de 1959.​ Instaurando una nueva dictadura, la dictadura comunista, que sigue hasta hoy. Siempre prometiendo prosperidad. Mintiendo y fracasando.

Pedro Cornelio Von Eyken, quien ejerció como ministro de la Embajada de Argentina en Cuba entre 2006 y 2009, defiende en su tesis doctoral, 'La Revolución Cubana cincuenta años después. Impacto de los factores externos e internos en la grave crisis económica y social de Cuba en 2009’, que la debacle socioeconómica de la isla no es causa del embargo de EEUU, ni de la caída de la URSS, aunque facilitaran la grave crisis. Lo determinante fueron las políticas dirigistas, igualitaristas y contradictorias de Fidel Castro y su sucesor.

Lo de siempre. ¿Qué se puede esperar de un gobernante comunista? Es algo parecido a lo que habría hecho el podemita Pablo Iglesias si hubiera tenido el poder suficiente, en España. Siempre hacen lo mismo. Pero mucha gente no aprende de los dramáticos fracasos. Es un misterio tanta estúpida ceguera.

Digamos algo sobre este misterio. En Cuba, como se cita al principio de este artículo, muchos cubanos huyen del ‘paraíso comunista’. Ellos ya saben que esto del ‘paraíso’ es una cruel mentira de la izquierda. Por eso huyen, o tratan de huir. Porque el ‘paraíso comunista’ impide la huida. Quiere que los cubanos sean felices e impide que se vayan al infierno capitalista de al lado. ¡USA! ¡Qué horror! Y, sin embargo, huyen. Seguro que están alienados.

Aquí, en España, peligrosos mindundis como Pablo Iglesias, apoyado por un tipejo sin escrúpulos, el socialista Sánchez, proclamaba (desde el gobierno) lo repugnante que es la sociedad capitalista y democrática en la que vivimos. El excoletas hará todo lo posible (si puede) para liberarnos de las cadenas capitalistas que nos oprimen. Esto se va a acabar. Tik, Tok. Se acerca el momento de la verdad revolucionaria, como fue el momento de su admirado dictador Fidel Castro. O sea, dictaduras de izquierdas. El no va más.

Bien, ya sabemos que hay gentes peligrosamente fanáticas que agitan su media neurona revolucionaria con discursos inflamados que conducen al desastre. Hasta aquí, todo normal. Por desgracia.

El problema serio es que hay gente que cree a estos peligrosos fanáticos vendedores de crecepelo. Las mismas bobadas de ‘mundos felices’. Que siempre han terminado dramáticamente mal. Ahora, en Colombia. El exterrorista Gustavo Petro acaba de ganar las elecciones. ¿Cómo es posible tanta estupidez política? Para no ser menos, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, copia el modelo de intimidación empleado por Yolanda Díaz (ministra comunista de Trabajo) en el Congreso, y alienta a ‘incendiar’ las calles de Andalucía si el PSOE pierde las elecciones. Afortunadamente han perdido, pero sin sus deseados incendios.

Una de las razones de esta repetitiva estupidez, la podemos ver en el refranero español: "El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra". Dos precisiones. La primera es que no tropieza dos veces. Tropieza muchísimas veces. La segunda precisión, es la felicidad que este refranero español proporciona a las feministas realmente existentes. O sea, las mujeres no tropiezan dos veces con la misma piedra, como todo el mundo sabe. No tropiezan nunca. Bueno, eso ya lo sabíamos, dirán las feministas. Los hombres, además de verdugos, son más tarugos. Las mujeres no tropiezan dos veces con la misma piedra porque son mujeres. ¡Sólo un machista lo negaría!

Hay, además, una reflexión que deberíamos tener en cuenta: "Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser... lo que es 'sagrado' para él no es sino la ilusión... "

(Feuerbach, prefacio a la segunda edición de ‘La esencia del cristianismo’.)

De esta cita, centrémonos en un aspecto, que me parece crucial para entender tanta perniciosa, y repetitiva, idiotez. La cantidad de gente que va al ‘matadero’ con ilusión renovada. La ilusión de un ‘mundo feliz’. "Lo que es sagrado para él no es sino la ilusión".

Y la ilusión (aunque carezca de fundamento y esté promocionada por los siervos mediáticos subvencionados) es más poderosa cuanto más crece la infantilización de la sociedad. Gracias a la agobiante manipulación mediática. Televisiones basura. Redes sociales enloquecidas. Pasar curso con suspensos. Suspender es humillar al estudiante. "Mi mamá me mima". La culpa es de la sociedad, o de mis padres, o de los profesores… Y un largo etcétera de exculpación. ‘Los otros’, especialmente si es la derecha, tienen la culpa de mis males. O sea, ‘niños malcriados y exigentes’. ¡Pero votan! Normalmente, a la izquierda liberadora, emancipadora, feminista, ecolojeta y con perspectiva de género.

Me parece un exceso de ingenuidad pensar que estas cosas son casuales. No lo son. Cuanto más indecentes son los políticos, más ‘mundos felices’ nos prometen. ¿Qué les conviene a estos políticos sin escrúpulos? Una sociedad aborregada. ‘Panem et circenses’, en versión siglo XXI. Ahí tienen la vergonzosa y reciente reforma educativa, para aborregar, aún más, a los futuros votantes.

Tan dañino es este infame gobierno, que va del brazo de comunistas, golpistas, separatistas y filoetarras, como dañino sería el PP, si gobernara y no diera la vuelta al calcetín. Esto no sería ‘radical’, sino el deber de un demócrata sin miedo, Alberto.

Porque no bastarán ni la prima de riesgo, ni el ‘catalanismo cordial’, ni la moderada gestión, para revertir esta pocilga social sanchista, dicho suavemente. No te equivoques, como se equivocó tu amigo Mariano, con mayoría absoluta. Porque otro cobarde fracaso popular, sería una indignidad. No serías perdonado políticamente, ni tú, ni tu partido. Si hay un mínimo de justicia y de inteligencia.

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