Destacados dirigentes socialistas manifiestan en privado su temor a que la derrota que sufra Rubalcaba en las elecciones anticipadas del 20 de noviembre sea aún mayor que la registrada en el 2000 por Joaquín Almunia, cuando el PSOE logró 125 diputados frente a los 183 de Aznar. Fuentes cercanas a Rubalcaba reconocen que el episodio de la reforma de la Constitución, para introducir el límite de gasto, se ha convertido en un gravísimo problema para el candidato y sus aspiraciones, según revela elconfidencialdigital. Sostienen que esa reforma “no nos costará votos en nuestro electorado”. Es decir, confían en que el votante socialista se mantenga firme y vaya a votar. Pero, añaden, “nos cierra la puerta a captar votos en los otros ámbitos de la izquierda”. Por ejemplo respecto al electorado de Izquierda Unida, e incluso de Esquerra.





