La operación ‘Iron Belt’, ejecutada por la Guardia Civil de Balears con apoyo concreto de otras unidades especiales venidas de la península, arroja un resultado espectacular tanto por el número de detenidos y puestos a disposición judicial, como por el número de registros que ha permitido la incautación de una gran cantidad de drogas y dinero en metálico, además de otros efectos y bienes supuestamente utilizados por las bandas para llevar a cabo su actividad criminal o obtenidos gracias a ella.
La cúpula de las organizaciones ha sido enviada a prisión preventiva por el juez José Castro, concretamente doce personas, y para otros muchos se les ha fijado una fianza para quedar en libertad hasta que haya un juicio. Se trata, pues, de una de las operaciones más importantes –si no la más–, desarrolladas en Mallorca contra el tráfico de droga.
Hay que felicitar a los agentes de la Benemérita que han llevado a cabo la investigación que ha desembocado en esta gran operación, pues detrás de ella hay muchos meses de arduo trabajo, seguimientos, escuchas, investigación y análisis que aunque pase desapercibida cotidianamente, es el trabajo imprescindible que permite desarticular bandas organizadas dedicadas al tráfico de drogas como es el caso.





