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Frenar la "turismofobia" con medidas contundentes

lunes 16 de julio de 2018, 22:00h

Los empresarios y hoteleros de Balears han reclamado este lunes a la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, durante su viaje a Palma, que se adopten medidas inmediatas para frenar los actos de "turismofobia" que se han vuelto a repetir al inicio de esta temporada en nuestra comunidad.

El asalto de Arran a un bus turístico con botes de humo y una pancarta solicitando parar "la masificación turística en los Países Catalanes", así como la manifestación "Tourism kills Mallorca" (El turismo mata a Mallorca) en la terminal de llegadas del aeropuerto protagonizada este sábado por el colectivo "Ciutat per a qui l'habita", se suman a la proliferación de pintadas y pegatinas contra el turismo que se ven por el casco antiguo de Palma.

La ministra ha expresado la preocupación del Gobierno por este asunto, aunque considera que son hechos puntuales y confía que no se extiendan. Es cierto que no se trata de hechos diarios, pero también es cierto que el eco que tienen unos hechos tan puntuales tiene un alcance que llega multiplicado al resto de España y al extranjero, de donde proceden los turistas sobre los que se sustenta la economía balear.

Hechos como los descritos se producen en un momento crítico para la indusria turística local, con una temporada en marcha sobre la que ya se empieza a anunciar que difícilmente repetirá las cifras de la temporada anterior; cuando empiezan a despertar otros destinos competidores y cuando el Govern ha renunciado a hacer promoción turística para la temporada alta.

En este contexto, las acciones contra el turismo, por puntuales que sean, pueden tener un efecto devastador en el sector. No basta pues con expresar la preocupación y confiar en que no se extiendan demasiado. El Govern balear debería ser el primero en trasladar al Ministerio la gravedad del tema, de forma que se puedan adoptar medidas contudentes que impidan nuevas acciones y frenen el sentimiento de impunidad de quienes las desarrollan, y que a menudo son vistos con simpatías por sectores no ajenos al propio Govern.

No bastan las declaraciones cuando se pueden interponer denuncias ante la justicia y hay material gráfico de sobras para identificar a los responsables. No hacerlo compromete la credibilidad de quienes gobiernan y su apuesta por los sectores punteros de la sociedad.


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