La desclasificación —acordada en el Consejo de Ministros del 24 de febrero— permite ahora que cualquier ciudadano pueda consultar 153 “unidades documentales” procedentes de los ministerios de Interior, Defensa y Asuntos Exteriores, así como del antiguo servicio de inteligencia CESID.
Los archivos están disponibles en la página web oficial de La Moncloa, con documentos en formato PDF que cubren distintos momentos del proceso del golpe.
CONTENIDOS Y REVELACIONES
Entre los documentos desclasificados figuran transcripciones de conversaciones telefónicas de Antonio Tejero —el teniente coronel que lideró la ocupación del Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981— con colaboradores, familiares y otras personas durante los momentos más tensos del asedio.
Asimismo, se incluyen notas informativas del CESID previas, durante y después del asalto, así como informes policiales y comunicaciones internas de las fuerzas de seguridad. Una de las piezas más destacadas es un manuscrito de planificación del golpe fechado en 1980, que detalla esquemas de operaciones civiles y militares, y analiza la “viabilidad” del intento de asalto, planteando estructuras de coordinación entre grupos que habrían de participar en la acción.

EL REY, "OBJETIVO A BATIR"
Entre estos archivos figura un manuscrito en el que se describen acciones sucesivas y recomendaciones para futuras operaciones, señalando que el “primer fallo” fue dejar al Rey libre y tratarlo como un caballero, lo que lo convertía en “un objetivo a batir y anular”. El documento también indica que los militares no estaban decepcionados por los acontecimientos del 23-F y que el momento no era para criticar a los “heroicos camaradas de armas”, sino para analizar cómo proceder en adelante.
Además, se conservan croquis y planes estratégicos, donde se evalúa la única vía viable para el golpe: una operación civil con complemento militar. En este contexto, se planteaba que la presidencia del Gobierno recayera en un general de talante liberal, citando nombres como Gutiérrez Mellado, Saénz de Santamaría o Díez Alegría, y se subraya la necesidad del apoyo de la Corona y de dispositivos de seguridad que garantizasen la ejecución de la operación.
El manuscrito también alude a la denominada “operación Halcón”, prevista antes del 28 de octubre de 1982, fecha de las elecciones generales, planteando que lo ideal sería ejecutar la acción violenta entre el 20 y el 28 de octubre.

LA LLAMADA DE UN PERIODISTA MALLORQUÍN A TEJERO
Un periodista mallorquín trató de convencer al coronel Antonio Tejero de que pusiera fin a sus planes la noche del 23 de febrero de 1981. Así figura en la documentación desclasificada este miércoles y entre la que se encuentra la transcripción de la declaración como testigo del periodista Joan Pla, amigo de Tejero, en la sesión del 19 de abril de 1982 de la vista oral 2/81 del Consejo Supremo de Justicia Militar.
Según figura en la transcripción, el periodista mallorquín conocía a Tejero desde que siendo director de 'El Imparcial' propició una campaña de adhesiones y firmas para que la Guardia Civil continuara siendo un cuerpo militar. De hecho, la transcripción alude a un incidente en la sala que fue zanjado con una amonestación por parte del presidente cuando se hizo referencia al posible interés económico del mallorquín en la cuestión.
LE PIDIÓ QUE DEPUSIERA SU ACTITUD
Sobre la declaración, Pla explicó a las partes que llamó por teléfono a Tejero con la intención de que depusiera su actitud. Tras fracasar en el intentó, habló con la esposa del Guardia Civil para que le acompañara al Congreso. También habló con su hijo, que se negó a acompañarle a las Cortes.
El periodista también mantuvo conversaciones con el que fuera procurador Juan García Carrés, que le echó en cara sus gestiones y le dijo que "no podía perder mucho" porque "le estaban llamando (todos) los capitanes generales. Según la transcripción, las declaraciones se produjeron con dureza y con el periodista mallorquín "a la defensiva" y haciendo uso de una "agria ironía", tanto, que el presidente de la Sala tuvo que llamarle la atención en varias ocasiones.
"ABSOLUTA NORMALIDAD" EN BALEARES
Por otra parte, según se desprende de varios informes de la Dirección General de la Policía sobre la situación en las diferentes regiones tras el intento fallido, las horas siguientes al Golpe transcurrieron en el archipiélago con "absoluta normalidad".
"En toda la región policial la situación ha sido de absoluta normalidad desde el inicio de los incidentes ocurridos en el Congreso de los Diputados. Hasta el momento, no se han programado acciones de protesta de ningún tipo. La situación de los servicios públicos y el desarrollo de la vida ciudadana es de completa normalidad", decía un informe del 24 de febrero de 1981.
Al día siguiente, un segundo informe rezaba un "sin novedad" y en un tercero sobre protestas previstas no hay mención a ninguna acción en Baleares.
CUADRO PREOCUPANTE
También se menciona en los papeles desclasificados el nombre del que fuera gobernador civil de Baleares entre 1974 y 1976, Carlos de Meer.
Una nota de abril del 1981 del Centro Superior de Información de la Defensa (Cesid) -titulada 'Relaciones entre algunos militares y paisanos armados'- sitúa a de Meer en contacto con un violento grupo de pistoleros bajo el mando del coronel Garchitorena, que podría estar planeando una nueva acción tras el fallido golpe de febrero.





