Llevo unas semanas leyendo en las noticias, que los líderes de las mayores potencias del mundo comienzan a tamalearse, EEUU, Francia, Chile, España… Y así podríamos hablar de casi todos los grandes dirigentes del Siglo XXI, quienes están dejando a sus países en tela de juicio constantemente.
Estamos faltos de líderes que sepan dirigir el mundo y eso hace que éste, cada día, se tambalee más y más. Nos sentimos necesitados de modelos a seguir, de dirigentes que parezca que saben hacer bien las cosas, independientemente del partido al que pertenezcan o sus ideologías políticas. Es más, empezamos a ver en personajes dictatoriales, modelos a seguir, como en el caso de Bukele, en El Salvador.
Lo que hace 20 años nos hubiera parecido una aberración, hoy nos parece la única salida para salvar a un país. Y me preocupa ver cómo países como EEUU, tienen a títeres dirigiéndolos, personajes sin sentido alguno, que hace difícil, puedan representar a un líder al que seguir.
¡Qué diremos del panorama nacional!, nos cuesta encontrar un político que sea un modelo en algo, o pueda hacernos sentir seguros. Un líder es una persona de la que nos enorgullecemos, a la que nos gustaría parecernos, o por lo menos a la que admiramos. Vemos en él, características, valores y comportamientos que nos hacen pensar que podemos ser la mejor versión de nosotros mismos. Es una persona que nos hace sentir más seguros y resguardados, un ejemplo para nuestras vidas.
Pero cuando lees la prensa de nuestro país, no encontramos personajes de esta envergadura, o son contados con los dedos de una mano, en todo el mundo. Y ahí surge la pregunta, si no tenemos un líder mundial al que admirar, ¿cómo vamos a cambiar este mundo? Es obvio que estamos viviendo una terrible crisis de valores, que nos ha hecho llegar a una gran crisis económica, política y espiritual, en todo el mundo.
Cuando no tenemos donde reflejarnos, hacia donde mirar, vagamos sin sentido, sin un objetivo y eso es lo que está ocurriendo a nivel mundo. Me da pena tener que admitir que el mundo gira en negativo, que vamos hacia un momento de crisis a nivel social, pero solo admitiéndolo podremos cambiar las cosas.
Y sí, hay una solución, empecemos por convertirnos en líderes de nuestras propias vidas y no en líderes de paja, que sólo lo son de puertas para afuera. Pregúntate cuales son tus valores, qué es lo realmente importante para ti en esta vida y cómo puedes cambiar tu pequeño entorno, tu familia, tu grupo de amigos, tu barrio o tu ciudad.
Si todos comenzamos a tomar parte en nuestro pequeño redil, las cosas pueden volver a cambiar y entre todos, podremos crear un mundo que merezca la pena. Comencemos por lo más fácil, por nosotros mismos, tomemos las riendas de nuestra vida, para comenzar a cambiar nuestra realidad.
¡Merece la pena intentar construir un mundo mejor!
Un postrero tanto de Lache permite a los balearicos tumbar a domicilio al filial del…
El vigente campeón de Copa cae de manera clara en el segundo choque de las…
Un avión procedente de Madrid declara emergencia en Palma por un posible incendio a bordo…
La primera vez que le dije a un buen amigo mío que yo era un…
El servicio de Emergencias 112 ha activado la alerta amarilla (índice de gravedad-0) por lluvias…
Jaime Rebollo es elegido por unanimidad nuevo presidente de Nuevas Generaciones del PP de Palma…
Esta web usa cookies.