Mientras los núcleos turísticos de la costa cuelgan el cartel de "cerrado por temporada" y luchan contra el temporal de viento, el corazón de la isla late con más fuerza que nunca. Es hora de mirar hacia adentro.
Seamos claros: intentar dar un paseo por la playa este fin de semana, con la alerta amarilla por fenómenos costeros y viento que tenemos en Baleares, es un deporte de riesgo. Además, la imagen de las persianas bajadas en las zonas de veraneo puede ser deprimente. Sin embargo, existe una Mallorca paralela que no entiende de estacionalidad turística y que, curiosamente, alcanza su mejor momento justo ahora, en febrero de 2026.
Hablamos del Pla y el Raiguer. Mientras medio mundo piensa que Mallorca en invierno está "apagada", los locales sabemos que es cuando los pueblos de interior recuperan su soberanía. Las plazas se llenan de vida local, las chimeneas de los cellers empiezan a humear y el campo, regado por las lluvias recientes, luce un verde casi irlandés.
Si no sabes qué hacer este fin de semana o simplemente necesitas una dosis de "mallorquinidad" sin filtros, aquí tienes una ruta por cinco pueblos que están en su prime time este mes.
Si Mallorca tuviera una capital de invierno, probablemente sería Sineu. Este pueblo no vive del turista de sol y playa, y eso se nota en su agenda ininterrumpida. Febrero aquí no es sinónimo de soledad, sino de actividad frenética, especialmente los miércoles, día de su famoso mercado (el único con animales vivos de la isla).
Pero el encanto de Sineu en 2026 va más allá del mercado. Te recomendamos visitarlo un viernes o sábado por la tarde. Pasear por sus callejuelas medievales, que en verano pueden ser un horno, es ahora un placer.
La parada obligatoria: No puedes irte sin visitar alguno de sus cellers históricos. Son templos de la gastronomía de invierno. Pide un frit de matances o unas sopes mallorquines. Son platos contundentes diseñados genéticamente para combatir el frío húmedo de estos días. En Sineu, la cocina de cuchara es religión.
Campanet suele pasar desapercibido en las guías de verano porque queda lejos del mar, pero en febrero es el rey indiscutible gracias a la hidrología. Con las lluvias que hemos tenido este invierno, todas las miradas están puestas en Ses Fonts Ufanes.
Este monumento natural es un capricho hidrogeológico: fuentes que brotan de la tierra de golpe tras episodios de lluvias intensas. Febrero es, estadísticamente, uno de los mejores meses para verlas brotar. Pasear por el encinar viendo correr el agua es una experiencia que te reconcilia con la naturaleza.
El plan B: Si hace demasiado viento para caminar por el bosque, refúgiate en las Coves de Campanet. A diferencia de otras cuevas más masificadas de la isla, estas mantienen un encanto íntimo y, lo más importante, una temperatura constante que te hará olvidar el frío exterior.
Alaró ha conseguido algo difícil: mezclar la esencia de pueblo de montaña con una comunidad internacional vibrante, sin perder su identidad. En febrero, la plaza del pueblo es el "place to be".
Si eres de los que no pueden estarse quietos, Alaró es tu campo base. Desde aquí salen las rutas hacia el Castell d'Alaró, una excursión exigente pero con una de las mejores vistas de la isla. Consejo de editor: Con la alerta de viento actual, consulta la previsión antes de subir al Castillo, ya que arriba puede soplar muy fuerte. Si no es seguro, quédate en la falda de la montaña.
El ambiente: Lo mejor de Alaró en invierno es su tardeo tranquilo. Las cafeterías y bares de la plaza están llenos de ciclistas, senderistas y locales arreglando el mundo. Es el lugar perfecto para tomar un café de especialidad y leer el periódico (o este artículo) con tranquilidad.
Si lo que buscas es desconexión total del ruido mediático —olvidarte de la crisis de vivienda y de la política por unas horas—, Petra es tu santuario. Es uno de los pueblos mejor conservados del Pla, con sus casas de marés dorado y calles estrechas que cortan el viento.
Aquí el ritmo es otro. Es el pueblo de Fray Junípero Serra, y se respira historia en cada esquina.
El secreto: Sube al Puig de Bonany. Puedes hacerlo en coche o caminando. La ermita en la cima ofrece una vista de 360 grados de toda Mallorca. En un día claro de febrero, con el aire limpio por el viento, puedes ver desde la bahía de Alcúdia hasta la de Palma. Es el mejor mirador del centro de la isla para ver atardecer (eso sí, abrígate bien arriba).
A veces no hace falta irse muy lejos de Palma para sentir que has cambiado de mundo. Santa Eugènia, a apenas 20 minutos de la capital, es la gran desconocida. Colgada en una ladera, ofrece unas vistas espectaculares del Pla, pero protegida por el puig de Santa Eugènia a sus espaldas.
Este febrero, Santa Eugènia es ideal para el turismo enológico. La zona cuenta con bodegas pequeñas y familiares que están encantadas de recibir visitas ahora que el trabajo de vendimia ya pasó hace meses.
Natura 2026: No te pierdas el paseo por el Camí de sa Cova. Es una ruta sencilla que te lleva a cuevas prehistóricas y miradores naturales. Al estar orientada al sureste, suele ser una zona más resguardada del viento del norte, lo que se agradece mucho estos días.
Visitar estos pueblos en febrero es un acto de apoyo a la economía local real. Son los comercios que abren todo el año, los restaurantes que dan de comer al vecino y al visitante por igual, y los paisajes que se mantienen verdes gracias al payés.
No te quedes en casa lamentándote del mal tiempo. Coge el coche, pon buena música y vete a descubrir esa Mallorca de piedra, fuego y buen vino que solo despierta cuando los demás duermen. El interior te espera.
Todos forman parte de la red pública de 46 centros de enseñanza de la isla…
El plan busca ampliar el alcance de los programas existentes para dar respuesta a retos…
Al superar la tasa de 0,60 mg/l, se procedió a la instrucción de un atestado…
Nuestro primer contacto con el mundo de los libros suele iniciarse cuando aún somos unos…
Muchos contenidos en internet difunden información falsa o exagerada sobre la supuesta peligrosidad de las…
Nadie pone en duda que la IA es, desde sus inicios, un impulso que transformará…
Esta web usa cookies.