Rodolfo Farías, el alumno de máster más mayor de la UIB, comparte su experiencia.
Según datos facilitados por la universidad, la UIB cuenta en el curso 2025-2026 con 39 alumnos de más de 65 años que realizan estudios oficiales: 23 de grado, 15 de doctorado y uno de máster.
En una entrevista con EFE, el alumno de máster más veterano de Baleares explica que, después de una vida dedicada a la neurología, tras jubilarse decidió embarcarse en la aventura de sus estudios actuales con el fin sumar a sus conocimientos sobre el "cerebro enfermo", al que dedicó su trayectoria profesional, por el análisis del cerebro "sano que crea".
Lo hace con idas y venidas desde México, debido a que no puede estar en España más de tres meses con visado de turista y no obtiene el permiso como estudiante porque necesita un seguro médico que no consigue por su edad.
"No hay seguro de gastos médicos para estudiantes mayores de 35", recuerda que le dijeron, pese a que pugna por intentar resolverlo.
Aunque la limitación con el visado le ha obligado a hacer algunas renuncias, se muestra ilusionado con sus estudios, que enriquecen su faceta como escritor de novelas, con obras publicadas como 'Invisible' (2022, Editorial Caligrama), puesto que le permite ampliar "el panorama de temas".
"Tener ese puente entre las artes y las ciencias es una manera de acercar ese conocimiento y ponerlo más al alcance de la gente", asegura.
¿Y por qué un jubilado residente en México decide estudiar un máster en España? Farías explica que siguió los pasos de su mujer, también mexicana, que vive en Mallorca desde hace años.
En una mezcla entre deformación profesional y preocupación por su salud, afirma que parte de su interés por estudiar el máster en Neurociencias es "estrategia" para "mantenerse activo", puesto que "levantarse a las 11 de la mañana y luego estar con la televisión todo el día" no es una opción.
"Creo que como el músculo, (el cerebro) se gasta por no usarlo. Si tu usas el músculo lo fortaleces, ¿verdad? Yo creo que igual con el cerebro", defiende Farías.
Argumenta que, igual que él con el máster tras finalizar su vida profesional, "hay quien hace matemáticas, quien toca música, quien aprende un idioma, es decir, se llena de información, crea nuevas sinapsis, nuevas extensiones de usos del cerebro y le da más cancha, cierta protección".
De su día a día como estudiante, detalla que el máster le obliga a llevar a cabo tareas "que hay que preparar", como pueden ser los seminarios, y relata que ya ha cursado asignaturas como Cronobiología, compartidas solo con otros cuatro alumnos. "Eso permite una interacción más directa con el maestro y con los compañeros mismos.
Está contento de su buena relación con sus compañeros, la mayoría menores de 30 años y procedentes de otras disciplinas académicas, como la Psicología o la Biología, quienes le han incluido en el chat del grupo.
Celebra compartir máster con "gente brillante": "La oyes opinar en clase y dices: '¡Ándale, que bueno que estoy aquí! Si me junto con los buenos, algo que me toque", bromea.
Aunque está satisfecho y algunos docentes, en la medida de lo posible, tratan de darle facilidades dada su condición de estudiante itinerante, reconoce que tantas idas y venidas sobre el Atlántico pueden resultar cansadas.
"El 'jet lag' se prolonga más cuando vienes de allá porque no se ajusta el reloj tan pronto, y a mí me lleva semanas", lamenta.
El PSIB plantea destinar fondos del impuesto turístico a comprar los terrenos del Castillo de…
La Policía Nacional investiga una agresión a un hombre a la salida de un bar…
Educación abre ayudas de hasta 1.200 euros para universitarios de Baleares que estudien en Europa…
La Policía Nacional detiene a tres personas y levanta 81 actas por drogas en discotecas…
La OTAN trabaja con Estados Unidos para aclarar la retirada de 5.000 soldados de Alemania…
El acto religioso celebrado el pasado domingo 26 de abril en el marco de la…
Esta web usa cookies.