Hablar del caos en las cuentas públicas es una cosa: ponerle nombres y apellidos es otra. Vean: Pirotècnia Jordà es una pequeña empresa de Mallorca que, como se deduce de su nombre, hace todos los artilugios de fuegos artificiales que normalmente se queman en las fiestas locales y regionales. O sea, un lujo porque, ustedes me dirán qué trascendencia social pueden tener los fuegos artificiales. A no ser que para algunos primero sea la 'bauxa' y después lo de comer, como se suele decir. Pues bien, 50 ayuntamientos de Mallorca (prácticamente todos) le deben a esta empresa más de medio millón de euros. Es la única empresa local en este sector y no les quiero contar cómo están sus cuentas, su moral y su plantilla. Se mantiene a flote porque es una empresa familiar sin grandes deudas. Ahora, ha llegado a adoptar una decisión que habla de nuestros políticos: si no hay pago por adelantado, no hay pólvora. Increíble. Según contaba el diario Balears, las deudas se acumulan desde 2004, lo cual tampoco es un dato para que pase desapercibido.





