¿Ve doble y no ha consumido alcohol? ¿Siente mucha fatiga o debilidad muscular sin razón? Puede ser que sufra miastenia, una enfermedad que afecta aproximadamente a unas 9.000 personas en nuestro país, una incidencia muy baja que provoca muchas dificultades en el diagnóstico y seguimiento de los afectados, con el problema añadido que ello supone. De hecho, cuando se valoran los síntomas de un paciente, se descartan primero enfermedades que se presentan con mayor frecuencia, por lo que, con motivo del Día Nacional de la Miastenia, que se celebra este jueves, la Sociedad Española de Neurología (SEN) quiere recordar la importancia de las unidades especializadas así como realizar esfuerzos en la investigación de este tipo de enfermedades para mejorar la calidad asistencial y su diagnóstico. La miastenia es una enfermedad neuromuscular autoinmune de origen desconocido, que se caracteriza por la debilidad y fatiga precoz de los músculos esqueléticos o voluntarios del cuerpo. En un alto porcentaje de los casos, los primeros síntomas aparecen reflejados en los músculos de los ojos produciendo visión doble o caída de parpados. En otros casos, su inicio viene mostrado por una fatiga con debilidad anormal de las extremidades, por cambios en la expresión facial, o por dificultad a la hora de comer, hablar o respirar. “Debido a que esta enfermedad es poco común, que no se presenta igual en todas las personas, que existen distintos tipos y grados de afectación y que puede mostrarse con una sintomatología similar a la de otros procesos neurológicos o trastornos emocionales, no siempre resulta fácil el diagnóstico precoz”, asegura el doctor Antonio Guerrero Sola, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Neuromusculares de la SEN. “Pese a ser una de las enfermedades neuromusculares con mejor pronóstico, no deja de ser muy invalidante en algunas fases en un gran número de casos y afecta muy seriamente al desarrollo de la vida normal de los pacientes. Por eso es tan importante dedicar esfuerzos para mejorar su diagnóstico y la calidad asistencial y aplicar los tratamientos mas adecuados en cada caso que pueden revertir la clínica de la enfermedad”, señala. La miastenia afecta a hombres y mujeres por igual y puede desarrollarse a cualquier edad. No obstante, se ha observado una mayor incidencia en la edad reproductiva de las mujeres y en los hombres de mediana edad, aunque estamos asistiendo a un cambio en la distribución con la aparición de cada vez más casos a edades avanzadas por el aumento de la supervivencia de la población. SÍNTOMAS Aunque no existe cura, casi la totalidad de los pacientes pueden reanudar su vida normal si siguen un tratamiento adecuado. “Ninguno de los tratamientos existentes permite eliminar el factor causal que desencadena la miastenia pero si tratar los síntomas y, en muchas ocasiones, se consigue inducir remisión completa”, asegura el doctor Guerrero Sola. Los síntomas principales de la miastenia son caída de uno o ambos párpados, visión doble, cansancio agudo, falta de fuerza muscular, debilidad en las extremidades, principalmente en brazos, manos y dedos así como en piernas y cuello, dificultad para realizar esfuerzos físicos, dificultad para sonreír o gesticular, cambios en la expresión facial, dificultad para tragar y/o masticar, dificultad para hablar y dificultad para respirar.




