El emblemático restaurante El Pesquero, situado en el muelle de la Lonja del puerto de Palma, inicia una nueva etapa. El consejo de administración de la Autoritat Portuària de Balears ha adjudicado la concesión del bar-cafetería-restaurante a la empresa Coliving Puig d’Alaró, tras imponerse en el concurso público convocado para gestionar este espacio estratégico del frente portuario.
La concesión tendrá una duración de 16 años e irá acompañada de una inversión comprometida de 2,9 millones de euros, destinada a una remodelación integral del inmueble. El proyecto prevé la construcción de una planta subterránea, la reconstrucción del edificio actual y la incorporación de criterios de sostenibilidad, con el uso de materiales de origen local y la instalación de placas fotovoltaicas para el autoconsumo energético del establecimiento.
La superficie total de la concesión alcanza los 732,9 metros cuadrados, de los cuales 268,2 corresponden a edificaciones existentes y 464,7 a terrazas exteriores, todas ellas dentro del dominio público portuario. Además del servicio de restaurante, bar y cafetería, el proyecto contempla actividades complementarias vinculadas a la explotación hostelera.
UN RELEVO TRAS MÁS DE 30 AÑOS
La adjudicación pone fin a una etapa prolongada. El Pesquero ha ocupado este enclave durante más de tres décadas, convirtiéndose en uno de los restaurantes más reconocibles del entorno de la Lonja, tanto por su ubicación como por su oferta de cocina tradicional mediterránea y arroces frente al puerto. Finalizada la concesión anterior, la APB optó por sacar a concurso la gestión del espacio con un planteamiento más ambicioso en términos de renovación y eficiencia energética.
PERFIL DE LA ADJUDICATARIA
Coliving Puig d’Alaró no es una empresa nacida específicamente en el ámbito de la restauración. Según su objeto social, la compañía se dedica a la compraventa, promoción, explotación, administración y arrendamiento de todo tipo de inmuebles, tanto rústicos como urbanos, turísticos y comerciales, así como a la promoción y construcción de edificaciones y obras de cualquier clase, ya sea por cuenta propia o ajena. Un perfil empresarial ligado al sector inmobiliario que ahora desembarca en uno de los espacios hosteleros más emblemáticos del puerto de Palma.
Desde la Autoritat Portuària subrayan que la adjudicación se enmarca en su estrategia de optimización del dominio público portuario y de refuerzo de servicios que contribuyan al desarrollo económico de la zona, alineados con criterios de sostenibilidad ambiental y eficiencia operativa.
La concesión no será efectiva hasta la firma del contrato administrativo y la finalización de los trámites correspondientes, pero el relevo ya está decidido. El Pesquero baja la persiana tal como se conocía hasta ahora y la Lonja se prepara para un nuevo proyecto en uno de sus enclaves más visibles.








