El SUP se personará contra la detenida que mordió a un policía y obligó a activar el protocolo VIH. En un comunicado, el sindicato ha expresado su condena “absoluta y rotunda” ante unos hechos que considera extremadamente graves, al poner en riesgo no solo la integridad física del agente, sino también su salud. “Ningún policía debe ver comprometida su seguridad por el simple hecho de cumplir con su deber”, subraya el SUP.
PERSONACIÓN JUDICIAL Y DEFENSA DEL AGENTE
El SUP ha confirmado que ejercerá la acusación para evitar que los hechos queden impunes y para que se depuren todas las responsabilidades penales que correspondan. La defensa jurídica del caso será asumida por el abogado Eduardo Luna.
Desde el sindicato han reiterado su compromiso con la protección de los policías nacionales, tanto en el ámbito operativo como en el legal y sanitario, y han reclamado el máximo respaldo institucional para los agentes que sufren agresiones en acto de servicio.
Asimismo, el SUP ha insistido en la necesidad de reforzar las medidas de protección y de endurecer las consecuencias penales frente a este tipo de ataques, que —según advierte— no solo suponen una agresión física, sino también un grave riesgo para la salud y la estabilidad emocional de los funcionarios policiales.
“El SUP no permitirá que este tipo de conductas queden sin respuesta”, concluye el comunicado, en el que el sindicato asegura que seguirá defendiendo, con todos los medios a su alcance, la dignidad, seguridad y derechos de los policías nacionales.







