“Ha habido momentos en los que creo que ha habido más de 400 personas, pero ahora mismo pueden ser unas 100, quizá 160 o 170 como máximo”. Así lo relata a mallorcadiario.com el presidente de la Asociación de Vecinos de Can Capiscol, Biel González, quien explica que el número de personas que han llegado a vivir en la antigua prisión ha variado notablemente a lo largo de los dos últimos años.

Según González, el origen de la situación actual se encuentra en un cambio de convivencia en el interior de Sa Presó y sus aledaños. Durante un largo periodo, asegura, la presencia de personas en la antigua prisión no generó conflictos en el barrio. “Había gente allí y no tuvimos nunca ningún problema. Siempre se portaron bien y no hubo ninguna pega”, afirma.
PROBLEMAS DE SEGURIDAD, CIVISMO Y LIMPIEZA
Sin embargo, el representante vecinal apunta que la convivencia comenzó a deteriorarse especialmente en el último año, coincidiendo con la llegada de nuevos grupos. “En este último año se han instalado allí grupos organizados, mafias —llamémosles como se quiera— que han roto la convivencia que había”, explica González. Todo ello, agrega, ha derivado en problemas de seguridad, civismo y limpieza que afectan de forma directa al entorno residencial de Can Capiscol.

El presidente de la entidad evita generalizaciones, pero no oculta la preocupación existente en el barrio. Los problemas, sostiene, no se atribuyen a todas las personas que viven en el recinto, sino a dinámicas concretas surgidas en los últimos meses. “Lo que nos encontramos ahora es una situación que antes no existía”, resume, aludiendo a conflictos cotidianos que han alterado la percepción de seguridad y el uso normal del espacio público.
FALTA DE SOLUCIONES HABITACIONALES
Al mismo tiempo, González pone el foco en la falta de soluciones habitacionales y reclama una respuesta estructural por parte de las administraciones. “Lo que queremos es que se les resuelva de una vez el tema de la vivienda”, afirma.

El líder vecinal recuerda que muchas de las personas que viven en la antigua prisión trabajan, pero no pueden acceder a una vivienda en condiciones. “Es que una habitación es carísima”, apunta, subrayando las dificultades reales del mercado inmobiliario para quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Preguntado por posibles realojos, González sostiene que no tiene constancia de asignaciones generalizadas de vivienda, más allá de casos muy concretos y aislados.
CORT: "VALORAMOS TODAS SUS PETICIONES"
Desde la Associació de Veïns de Cas Capiscol, asegura Biel González, se han trasladado todas estas demandas y quejas y a las autoridades municipales competentes, especialmente a la Policía Local de Palma, sin que hasta el momento se haya producido una solución definitiva. En este contexto, el pasado 30 de enero se celebró una protesta para reclamar mayor seguridad en el entorno de la antigua cárcel de Palma.

Desde el Ayuntamiento de Palma, por su parte, aseguran que mantienen un diálogo abierto con los vecinos de Can Capiscol. “Estamos escuchando todas sus peticiones, incluida la posibilidad de cerrar uno de los accesos a Sa Presó”, indican fuentes municipales a mallorcadiario.com.
“Se trata de una situación compleja que está siendo analizada y valorada, y que se está abordando de manera coordinada entre distintos departamentos del Consistorio, como Infraestructuras y Emaya”, añaden desde Cort, antes de subrayar que “cuando se alcance un consenso y se determine la alternativa más adecuada, esta será comunicada a los vecinos”.
MÁS ACTUACIONES EN ESTA LEGISLATURA
Durante un encuentro celebrado este lunes por la tarde en el CEIP Cas Capiscol, la teniente de alcalde de Serveis Socials, Lourdes Roca, explicó que el Ayuntamiento ha incrementado las actuaciones en el entorno de la antigua cárcel desde el inicio de la legislatura, mediante una intervención coordinada entre la Policía Local, Bombers, Serveis Socials y Urbanisme.
En la reunión participaron, además del equipo directivo del centro, representantes de la Delegación del Gobierno, el Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS), la Associació de Veïnats Cas Capiscol-Son Busquets “Tramuntana” y la Associació de Mares i Pares del CEIP Cas Capiscol.

En materia de seguridad, Roca destacó el aumento de las intervenciones de la Policía Local, muchas de ellas fuera de sus competencias habituales. De las 263 actuaciones realizadas desde 2023, más de la mitad han excedido las funciones ordinarias del cuerpo, a las que se suman otras actuaciones en las calles colindantes. No obstante, la regidora recordó que las intervenciones relacionadas con la seguridad ciudadana y los hechos delictivos corresponden a la Policía Nacional, a la que han solicitado una mayor presencia en la zona.
63 EMPADRONADOS EN PALMA
Desde el ámbito social, el Ajuntament informó este lunes en un comunicado que "mantiene un seguimiento continuado de las personas que residen en la antigua prisión mediante censos elaborados en coordinación con los Servicios Sociales municipales". De hecho, según uno de los últimos recuentos de Cort, se han identificado 154 personas, de las cuales solo 63 están empadronadas en Palma y se encuentran en situación administrativa regular.

Finalmente, la representante del Consistorio palmesano subrayó la necesidad de reforzar la coordinación interinstitucional para abordar de forma integral una problemática que combina convivencia, atención social y seguridad, especialmente por tratarse del entorno de un centro educativo. Paralelamente, Lourdes Roca recordó que trabaja en el anteproyecto de viviendas y en la demolición de los edificios de Sa Presó para facilitar futuras actuaciones urbanísticas en la zona.





