En ningún momento se deben mezclar churras con meninas y antes de que algún mal intencionado quiera sacarle punta al asunto, no se discute la calidad teórica de los fichajes que lleva efectuados el Mallorca que no tiene nada que ver con la sospecha de que el fondo económico que los sustenta no se vislumbra por ninguna parte.
Maheta Molango ha seguido la política que hoy día marca la tónica general del fútbol español en materia de nuevas incorporaciones y, en concreto, los clubs de segunda división: cesiones o futbolistas con la carta de libertad. Son muy pocos los que arriesgan el pago de un traspaso que siempre ha de valer mucho la pena. Los clubs que cuentan con algún “tesoro” en sus planteles, tampoco lo sueltan si no hay mucho dinero de por medio y las tesorerías no están para tirar cohetes, incluso la del club mallorquín pese a las aportaciones de Robert Sarver.
A punto de comenzar las pretemporadas, los directores deportivos se afanan y aunque algunos aún esperarán a los últimos días de agosto por si cae alguna ganga, ya no suele haberlas como hace algunos años. Si el lateral zurdo del Girona, Clerc, termina engrosando la plantilla de la que va disponer Fernando Vázquez, estaremos de acuerdo en que la campaña promete, al menos en pura hipótesis. Quizás hay alguna descompensación porque la apuesta por Colunga es barata, pero dudosa y la portería no parece demasiado bien asegurada. Habrá que aguardar las altas que aún se han de producir para efectuar una primera valoración pero, igual que hace un año se adivinaban mejores rivales, ahora mismo no hay ningún equipo que se pueda entrever superior a los bermellones.







