El básquet volvió una semana más a Son Moix y ni la lluvia ni el cambio de horario pareció parar a un conjunto respaldado por un pabellón lleno que no paró de alentar a las líderes de Liga Challenge.
Desde el primer instante Azulmarino se hizo con la dirección del encuentro, sus llegadas en transición resultaban fructíferas y las rivales poco podían hacer ante eljuego impuesto por las mallorquinas. Sin embargo, Osés buscaba no quedarse atrás y a través de conseguir faltas, recortó distancias.
A los 5 minutos de encuentro se dio elmomento que todo el mundo esperaba, el debut de Alba Torrens. La de Binissalem estrenó su cuenta particular de la mejor manera anotando un triple espectacular para que todo el pabellón rugiera su nombre. La entrada de Torrens motivó al conjunto y cerró la primera entrega 16-9.
En el segundo capítulo del enfrentamiento se continuó con la actitud aplastante. Un triple de Amaiquén Siciliano en los primeros instantes inició un parcial marcado por la efectividad azulona. La plantilla de Azulmarino se sentía eléctrica y lo demostró situándose con 33 puntos a los pocos minutos.
La actuación de Marina Aviñoa fue clave para la fluidez del juego local. La defensa balear siguió firme en todo momento y junto a otros detalles decalidad firmados por Adut Bulgak, Aviñoa y Torrens concluyeron el parcial 35-15.
Como si ya fuese costumbre, tras la vuelta de vestuarios, Azulmarino volvía a marcar losprimeros puntos, esta vez Maria España Almendro anotaba desde los 6’75 metros.
Noobstante, Osés Construcción no quiso quedarse atrás, consiguió igualar el nivel físicoimpuesto por las locales y encontró la fortuna que no obtuvo durante la primera parte. Las visitantes se sintieron con las ideas más frescas e hicieron daño en contraataque. Las de Navarra, gracias a la intensidad implementada se llevaron el parcial por 20-24.
El broche final de esta noche perfecta no podía ser menos y el combinado de Alberto Antuña volvió a establecer su hegemonía y demostrar el por qué son líderes de la categoría de plata. Con un rival exhausto, las baleares siguieron dominando e implementando la férrea defensa que las caracteriza.
Combinaciones veloces entre Gedna Capel y Aviñoa, los destellos que deslumbraban Son Moix de Torrens, la velocidad en contraataque de Carmen Grande. Todos pequeños instantes que estamparon el 99-54 en el electrónico.








