En encuentro inició con la primera posesión para Azulmarino, que necesitó tan solo 7 segundos para que Alba Torrens marcase el primer triple para estrenar el electrónico del Pabellón José María Martín Urbano.
Las malagueñas cedían mucho espacio para que el combinado de Alberto Antuña lograse combinar cómodamente. La construcción pausada de jugadas encontrando a las pívots fueron letales para el bloque local que no supo contener a las mallorquinas que se llevaron el parcial por 15-20.
En el segundo capítulo, las malagueñas parecieron acercarse al resultado, sin embargo, los instantes finales eliminaron el espejismo y las visitantes, con detalles de calidad de la mano de Torrens y Maria España Almendro, volvieron a hacerse con el parcial, marchando hacia vestuarios 31-40.
Tras el descanso, una nueva versión de las isleñas saltó al parquet malagueño. El grupo balear vivió sus mejores momentos tanto en ataque con el acierto desde la línea de 6’75 metros de Adut Bulgak, Maria España Almendro y las entradas en velocidad de Torrens.
Antes de dar paso a la entrega final, Carmen Grande dirigió el tiempo y agotó los segundos finales para congelar el resultado 49-71.
Los últimos diez minutos del encuentro se vieron marcados por la reducción de revoluciones. El equipo local, obsesivo por intentar darle vuelta al partido a pesar de la distancia que losseparaba, intentaba acercarse mediante el acierto en las faltas y los triples, pero Azulmarino tenía el encuentro controlado.
Finalmente, la defensa por la que destaca la escuadra mallorquina no permitió a Unicaja Mijas recortar distancias y al igual que el cuarto anterior, pero esta vezde la mano Maria España Almendro, dejó esfumarse los últimos segundos para volver a Mallorca con la victoria por 60-86.








