El partido terminó siendo como un café descafeinado, donde solo existió el drama hasta que el cuadro murciano se puso 25 puntos abajo en la pista de Tizona Burgos, puesto que el condicionante para que bajara uno de los mallorquines fue que ganasen los pupilos de Roberto Blanco.
De hecho, el derbi se decantó en el primer cuarto con un parcial demoledor de 1-17 en los primeros nueve minutos. No fue hasta que quedaron 52 segundos de periodo cuando el cuadro de Juani Díez metió el primer tiro de campo del partido.
Desde entonces, el partido se sucedió en una diferencia de 20 puntos entre ambos conjuntos, donde los de Pablo García brillaron en defensa y tuvieron en Osvaldas Matulionis a su líder anotador, con cinco triples en la primera parte (21-41).
La reacción de Palmer fue evidente y era muy difícil que no se produjera visto el nivel paupérrimo que mostró en la primera parte. Metió 23 puntos en el tercer periodo, más que en la primera parte, pero ni aún así pudo contener al vendaval anotador que fue el Fibwi Mallorca (44-62).
Cuando empezó el último cuarto, ambos equipos ya se habían salvado matemáticamente, y los minutos finales fueron un mero trámite tras el que todos pudieron festejar su salvación, confirmando que el baloncesto mallorquín volverá a tener dos equipos en Primera FEB la temporada que viene.






