Capdepera. Situada en la carretera que une Canyamel con Artá, es una de las construcciones defensivas más famosas de Mallorca. Presenta todos los elementos de una fortaleza medieval: ventanas de medio punto, aspilleras, matacanes y coronamiento almenado. Construida en el siglo XIII sobre otra edificación de origen musulmán, se yergue maciza y elegante, señoreando el valle. Utilizada como atalaya de vigilancia al tiempo que participaba en la cadena de avisos costeros, estaba conectada con la Torre de Morell y con el Castell de Capdepera. El origen de este curioso topónimo se remonta al siglo XV, cuando se introdujo en la zona el cultivo de la caña de azúcar, después de que el rey Juan II hiciese una concesión en 1468 para la siembra e industrialización. La torre da nombre a la urbanización que ha crecido junto a la playa, en las inmediaciones de la entrada a las cuevas de Artá, si bien, la villa fue conocida antes por Torre de Garbalien, Torre d’en Montsó y Torre des Trapig.





