"El origen de Colón más allá del ADN", (Ed. La Foradada, 2025) nos plantea un ejercicio de lógica guiados por el ingenio del humanista Carlos García-Delgado.
Nos enseña a desterrar tópicos y versiones manipuladas con argumentos que refutan documentos y nos desvelan una verdad oculta, fruto de intereses de distinta naturaleza.
Gabriel Verd lleva años de infatigable lucha con tesis similares que no parecían tener eco en mitad de un mundo de "verdades" asumidas y amplificadas por la fuerza del algoritmo. García-Delgado enumera los pilares que sustentan la "tesis genovesa" para demostrarnos su fragilidad. Hacer que nos preguntemos lo que se da por hecho es un reto intelectual obligatorio para cualquiera que quiera hacer un revisionismo inteligente, que no revanchismo, de la historia.
Además, el analítico autor de "Queridos mallorquines" reflexiona sobre las opciones que tanto el adn como los documentos históricos pueden aportar para descubrir el origen de Colón. La credibilidad y el trato que le otorgan los Reyes Católicos, su accesibilidad a otras monarquías, la lengua que utilizaba en sus escritos y su oscuro secreto.
No quiero hacerles "spoiler" pero pueden imaginar que la tesis mallorquina se perfila como bastante verosímil. Pero lo más interesante es cómo García-Delgado nos conduce a razonar. Una auténtica lección en mitad de los tiempos del adoctrinamiento hooligan que vivimos y el modelo de "pensamiento de las redes", que nos interrumpe la posibilidad de profundizar al despistarnos, de salto en salto, hasta la desaparición del objetivo que perseguíamos.
"El origen de Colón más allá del ADN" debería ser de obligada lectura en el instituto y no digamos en las universidades. Aporta lecciones de historia pero también de filosofía, sociología y política. Define muy bien la mentalidad de un tiempo que parece haberse quedado encapsulado hasta nuestros días: las conspiraciones siempre han estado de moda. No contribuyamos a perpetrar una mentira.
Este jueves 19 de marzo a las 18.00 horas se presenta el libro en Palma en la sede del ICAIB. Polémica garantizada.








