Pese al desembarco del multimillonario Carlos Slim en la capital asturiana, el Real Oviedo no es de los que ha invertido mucho en refuerzos al contrario de lo que se esperaba. Eso si, se ha gastado los cuartos en la contratación del entrenador, Fernando Hierro, el más caro de segunda división y probablemente también el más carismático. De su mano los carbayones han iniciado el campeonato de forma irregular, con una derrota mínima en Valladolid, ¡ojo! al equipo de Paco Herrera, y una victoria solvente sobre el Almería en el nuevo Carlos Tartiere.
El visitante de turno en Son Moix, en horario cómodo a la vista de las temperaturas reinantes, mantiene el bloque de la pasada temporada, quizás algo rejuvenecido con la incorporación de jugadores como Lucas Torró del Real Madrid Castilla y Nando, el prometedor carrilero del Valencia que viene a competir con el veterano Susaeta, uno de los pilares ovetenses la pasada temporada. Jonathan Pereira forma junto a otro ilustre, Toché, una línea de ataque irregular que trata de conjugar habilidad con oportunismo. Esteban aporta experiencia en una portería que defiende el mallorquín Juan Carlos, pese a su discreta temporada en Albacete, con amargo final para los manchegos.
Fernando Vázquez a lo suyo. La sorprendente baja de Colunga, que le señala directamente, facilita la convocatoria pues, aparte de los dieciocho elegidos, queda poco que trillar y los Pleguezuelo, Dalmau y compañía tendrán que esperar sanciones o lesiones de sus compañeros para hallar un hueco por el que buscar la oportunidad de competir.
El árbitro, Prieto Iglesias, acaba de descender de primera división junto al andaluz Pérez Montero. Ninguno de ellos debió ascender antes. Cosas del Comité Nacional de Arbitros que preside Sánchez Arminio y gobiernan otros.
Los locales se presentan sin abrir la columna de partidos ganados. Veremos si a la tercera, va la vencida.







