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Cuñas de autoayuda veraniegas (2)

jueves 20 de julio de 2017, 09:40h

Teniendo en cuenta que el verano es propicio a un sinfín de estresores que nos presionan y a los que hay que adaptarse y torearlos sin que nos pille el toro, seguiré con una serie de cuñas de autoayuda, que a modo de muleta conviene tener en cuenta. Sirven para el estrés familiar, conyugal, suegril, cuñadil, parientil, pre vacacional, posvacacional, cívico provocado por los seudo líderes políticos etc…

Que tal van tus diarreas verbales ¿Para cuándo la educación de los esfínteres superiores?

Son los que regulan lo que “soltamos por la boca “, los cotilleos que atendemos, los asuntos donde “metemos las narices” etc.La evacuación de residuos intangibles contamina mucho la convivencia. Conviene recordar que los esfínteres son músculos circulares con función de abrir y cerrar el paso, que controlan la comunicación de lo exterior con lo interior y sobre todo saber que el control voluntario posible. Así pues stop al depellejamiento del prójimo y de la rumuropatía perversa. Si tiene que decir algo dígalo a la cara, después de haber hecho un ahora de mindfulness y de cuarenta ocho hora de ayuno ayurvédico. Déjese de mamonear una y otra vez y de amargar al prójimo. Y por favor gestione su rabia, que esta negando. Ahí van unas claves: cuando le cuenta un chisme a alguien sobre un tercero, es porque le tiene rabia a ese tercero y no ha sido capaz de expresarle su resentimiento cara a cara, cuando rompes tu palabra cuando intentas cumplir con ella y cuando rompes una promesa que se está esmerando por mantener. Deje de condenarse a sí mismo. En lugar de autoflagelarse y descalificarse, pregúntese: “¿Con quién estoy cabreado?” Otro indicio de su rabia oculta es el perfeccionismo, la gente que se enorgullece de este rasgo y para quien nada es lo bastante bueno, siente rabia hacia otra persona.

El amor consiste en compartir lo que tienes, incluso si se trata de un acceso de rabia.

Rescatemos las reflexiones de Joaquin Fuster, un gran neurocientífico.

¿Qué hemos hecho mal por el camino?

Idealizar el yo. Somos una colección de egoístas codiciosos que no tenemos en cuenta las necesidades de los demás, entre las cuales las esenciales son el amor y la filiación. Entonces en muchos sentidos nos estamos suicidando evolutivamente. Las virtudes evolutivas son, entre otras, la confianza y la cohesión del grupo
¿Qué le ha sorprendido?

La capacidad prácticamente infinita del ser humano para superar la desgracia, adaptarse a ella, y la capacidad casi infinita del hombre y la mujer para diseñar el futuro, para imaginar lo que ha de ser; y para las dos cosas se necesita la inteligencia emocional, que es el entusiasmo. Sin entusiasmo, no hay ciencia ni avance posible.

Ay recuerden en derrota transitoria y nunca en doma.

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