Los guardias civiles que actuaron el sábado por la noche en el incendio de la fábrica de pirotécnica de Lloret ya han recibido el alta. Los efectivos, y un trabajador del establecimiento, tuvieron que ser atendidos por inhalación de humo.
El incidente generó un gran revuelo en la localidad ya que en el interior del establecimiento, Pirotecnia Jordà, había diez kilos de pólvora.
El fuego, que se inició en uno de los almacenes, podría haberse extendido a zonas adyacentes donde había pólvora pero la rápida acción de los efectivos evitó males mayores.







