La actuación fue llevada a cabo por el Grupo II de Estupefacientes, en el marco de una investigación iniciada la pasada semana tras saber que en un piso de la zona se estaría cultivando, elaborando y preparando marihuana para su posterior venta y distribución, ha informado el cuerpo policial en una nota.
Tras diversas vigilancias, los agentes comprobaron la existencia de una plantación en el interior del inmueble, así como la presencia de utensilios y aparatos destinados al cultivo. El fuerte olor procedente del domicilio evidenciaba la magnitud de la instalación, ha precisado la Policía.
Una vez obtenida la correspondiente autorización judicial, los investigadores practicaron un registro en el que intervinieron 116 plantas de marihuana y unos 25 gramos de un polvo blanco aún pendiente de análisis, que podría tratarse de una sustancia de corte.
UN REVOLVER OCULTO
Los agentes también hallaron un revólver con un cartucho en el tambor oculto bajo un sofá.
En la vivienda se localizaron compresores de aire y otros dispositivos destinados a optimizar el cultivo. La instalación eléctrica, realizada de forma rudimentaria, fue inspeccionada por la empresa suministradora, que confirmó que se trataba de una conexión ilegal, por lo que se estaría cometiendo un fraude de fluido eléctrico.
El detenido fue trasladado a dependencias policiales como presunto autor de los delitos de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico.
La Policía recuerda que la ciudadanía puede colaborar de forma anónima contra el menudeo de drogas a través del correo antidroga@policia.es, la web oficial del cuerpo o el teléfono 091.








