El escritor Eduardo de la Fuente publica su nueva novela, Año Bisiesto, coincidiendo con el Día del Libro. La novela ha ganado el Premio de Novela Corta Anima Ignis. La editorial madrileña Anima Ignis lanza la novedad al tiempo que la tercera edición de La Cruz de la Fortuna. El autor firmará ejemplares en el Día del Libro en Calvià el día 18 de abril, en el Paseo Palmanova de 10 a 14:30 horas en un expositor propio. De la Fuente también tendrá un encuentro con lectores el 16 de abril a las 19 horas en la Biblioteca de Bendinat, Calvià (calle Ginesta 7,). Ofrecerá una charla titulada Cómo ser un escritor de mi3rd@.
En el encuentro con lectores se hablará sobre cómo afrontar el oficio de escritor y de la situación actual del mercado editorial, desde las tendencias hasta las dificultades para entrar en el circuito comercial o los desafíos que plantean al novelista las redes sociales y la irrupción de la IA. De la Fuente ha definido el encuentro como «la primera charla de auto hundimiento»: «en estos tiempos de embaucadores, coaches vendedores de fórmulas magistrales y promesas de éxito, alguien debe explicar lo que en realidad sucede en el mercado editorial. El mensaje es claro: que no te engañen, tú también puedes fracasar y ser un escritor de mierda. Hoy importan más los seguidores en redes sociales que el manuscrito que envíes a una editorial».
Año Bisiesto es la quinta novela publicada por Eduardo de la Fuente. Se trata de una historia en clave de humor en la que, según el autor, se mezclan lo absurdo y lo real. Tras un inicio coral se muestra a tres personajes que acabarán unidos en una aventura tan surreal como costumbrista. A Yasmina, una exprostituta que debe rehacer su vida, y Bernardo, un narcotraficante por necesidad, se les une Manchitas, un perro jack russell «que sabe mucho más de lo que ladra» y que custodia en su mente uno de los grandes secretos industriales del mundo.
Es una lectura trepidante que se disfruta como un entretenimiento, si bien es en su segunda capa dónde reside su verdadera ambición. La novela funciona como una radiografía brutal de la decadencia contemporánea. De la Fuente dispara contra todo y contra todos de una manera tan cómica como aterradora.
El estilo del autor es su herramienta más afilada. De la Fuente opta por un lenguaje coloquial, directo, que no busca la complicidad del lector mediante el ornamento, sino mediante la identificación con el desastre. La estructura fragmentaria, con capítulos breves y un ritmo que no admite pausas, es un acierto técnico que emula el caos de una ciudad que, al igual que los personajes, sobrevive de milagro. Aquí no hay espacio para el lirismo gratuito ni para la condescendencia hacia el desfavorecido; los personajes están dotados de una honestidad tan cruda que sus debilidades y egoísmos los hacen profundamente humanos. Quizás el mayor hallazgo de la obra sea su giro final: una meta-narrativa rocambolesca. Este juego de espejos no es un simple guiño repleto de huevos de pascua, sino una valleinclanesca declaración de principios.
Año bisiesto no dejará a nadie indiferente. Molestará a quienes busquen certezas morales, irritará a los defensores de la pulcritud literaria y probablemente desconcertará a quienes prefieran historias de héroes sin tacha. Bajo su aparente sencillez la novela se dirige al lector curtido, aquel que sabe que la verdadera literatura es, ante todo, un ejercicio de verdad incómoda. Eduardo de la Fuente ha construido, con un cinismo quirúrgico, un manifiesto que, disfrazado de travesura, nos recuerda que, a veces, la única forma de soportar el absurdo es riéndose a carcajadas de él. Una apuesta valiente que confirma una voz con pulso propio, la de un autor todoterreno que, tras cinco novelas, brinca entre géneros sin perder su estilo y personal esencia.
Eduardo de la Fuente (Palma, 1971) es escritor y periodista. Con anterioridad ha publicado Ana y el hermano del enterrador, El Leñador bajo el cielo púrpura, Pretoria y La Cruz de la Fortuna.







