Un total de 912 librerías cerraron en todo el Estado durante 2014, 443 más que en 2013, según datos del Mapa de las Librerías de España que ha sido presentado esta semana ante la prensa y en el que se han analizado 3.650 librerías identificadas, con las cifras de la misma radiografía correspondiente a 2013. Además, se ha producido una caída en las ventas anuales de libros de alrededor de un 18,6 por ciento menos en comparación con 2011.
En Maó el declive de este sector lleva tiempo notándose. Al cierre de la centenaria librería Can Manent del Carrer Nou se ha sumado ahora la de otro establecimiento emblemático, la Llibreria Fundació, que se encuentra en vías de desaparecer.
Vicente Cajuso, presidente de la Asociación de Comerciantes de Menorca (ASCOME) desde 2011 y propietario de la librería Didasko desde 1986, afirma que sus ventas han bajado alrededor de un 30% en los últimos 3 años. Según él, existen varias razones que explican esta tendencia negativa. "Internet y la venta de libros electrónicos han hecho mucho daño", explica; "la ventaja de poder disponer de todo tipo de información a través de una conexión a internet ha provocado la caída en picado de la venta de diccionarios y enciclopedias, por ejemplo".
Algunas librerías han conseguido aguantar el bajón convirtiéndose en papelerías o incluso jugueterías, pero más allá de los datos económicos, Cajuso cree que la solución a este problema pasa por reinventarse. "Es necesario recuperar el valor de las librerías como pequeños centros de cultura e incluso puntos de reunión", explica.







