Tras la multitud de críticas vertidas sobre el estricto código interno de conducta del Real Mallorca para con sus jugadores, el club ha decidido defenderse y defender la decisión tomada al respecto.
A cola de su opacidad comunicativa, igualmente impuesta a los jugadores y a los medios, ahora se ha conocido el libro de normas que los jugadores deben seguir a rajatabla si quieren seguir en la disciplina del equipo.
11 artículos que regulan lo que pueden y no pueden hacer los jugadores, ya sea a nivel de presencia o de comportamiento.
En los vestuarios, los jugadores no pueden jugar con la pelota, o romper nada del material que componen éstos. Como si de un colegio y de unos malcriados niños fueran los habitantes, el club establece multas económicas de cuantías irrisorias para los infractores, y en un paso más allá, establece una multa comunitaria a toda la plantilla si no aparece el infractor.
En el apartado de presencia personal, el club ha prohibido a los jugadores llevar pendientes o un peinado no coherente con la imagen del club, en aquellos actos a los que acudan en representación del equipo. Igualmente se les prohíbe jugar a las máquinas tragaperras, ya sean del bar del interior del estadio o de fuera de él.
Una más de las restricciones afecta al tiempo libre de los jugadores en los desplazamientos. No está permitido jugar a nada en lo que se apueste dinero, o simplemente que roben demasiado tiempo a los jugadores o pueda generar enfrentamientos o disputas entre ellos.
Finalmente, de nuevo como si un colegio se tratara, se estipula que a la hora de comer, todos se sentarán en la mesa a la señal del entrenador o de la persona delegada para ello, que dará la señal a los jugadores.
DEFENSA DEL CLUB
Ante esta situación, el club ha decidido defenderse y lo ha hecho vía Facebook, argumentando que todos los estamentos tienen un código interno y que es su caso "recogen normas que en su mayoría son de sentido común".
El Real Mallorca explica que para estar en el equipo, no solo hay que ser un buen jugador o entrenador, sino que su imagen "tiene un gran significado, ya que es Club que representa a la Sociedad Mallorquina. Son muchos los jugadores que querrían estar en nuestro Club, por sólo unos pocos los elegidos que tienen esta oportunidad única e incomparable”.








