La periodista Mariló Montero ha anunciado una denuncia ante el Instituto de la Mujer contra el líder de Podemos, Pablo Iglesias, por decir en una conversación privada con Juan Carlos Monedero, refiriéndose a Montero, que “la azotaría hasta que sangrase”. Por su parte, Iglesias ha restado importancia al episodio calificando sus palabras de ironías o bromas dichas en una conversación privada, aunque ha lamentado que hayan podido resultar ofensivas.
En 1996 el expresident del Govern, Gabriel Cañellas, en una tertulia radiofónica hizo una broma con el asesinato de una mujer tras ocho cuchilladas, diciendo: “mira si son malas de matar las mujeres (…); se resistía”. Los colectivos feministas como el Lobby de Dones pusieron el grito en el cielo e incluso denunciaron el desgraciado comentario ante la Fiscalía, al entender que Cañellas hizo apología de la violencia.
Cuando se está en política hay expresiones que no deben ser usadas ni aún en conversaciones privadas en broma
A veces el líder de Podemos no parece ser consciente de la responsabilidad que ostenta y la gravedad que ello comporta. Y es que cuando se está en política hay expresiones que no deben ser usadas ni aún en conversaciones privadas en broma, ya que como es de ver, pueden acabar trascendiendo y que él mismo no ha podido desmentir. Bromas, las justas. Y desde luego, bromear con actos de violencia exacerbada contra una mujer, es de todo punto improcedente y dice muy poco de alguien que hasta hace pocas semanas se ofrecía a ser vicepresidente de un gobierno presidido por el socialista Pedro Sánchez.
En una de estas incongruencias que tan a menudo brinda la formación morada, a la vez que Iglesias se expresa en términos inequívocamente violentos, aunque sea con ironía, las diputadas de Podem Illes Balears, Laura Camargo y Marta Maicas, culparon hace unas semanas al Partido Popular del aumento de casos de violencia contra las mujeres. Es fácil adivinar lo que estarían diciendo las dos diputadas autonómicas si las palabras de Pablo Iglesias hubiesen sido pronunciadas por un dirigente del PP. Pero ahora callan.





