La denuncia por desaparición se interpuso el pasado 8 de enero después de que su superiora, al no lograr contactar con él, alertara de su ausencia.
Las investigaciones llevaron a los agentes del Grupo de Homicidios hasta su vivienda en Palma después de comprobar que su teléfono móvil emitía señal pero no respondía a las llamadas. Al acceder al inmueble, los policías hallaron el cadáver en una de las habitaciones.
El hallazgo fue comunicado al juzgado de guardia, que ordenó la intervención del forense. A falta de los resultados definitivos de la autopsia, todo apunta a que la muerte se produjo por causas naturales, posiblemente a consecuencia de un fallo cardíaco.






