Antes del iniciar el choque, se ha guardado un minuto de silencio en memoria del niño de seis años fallecido el pasado sábado en Montuïri. Ya con el balón en juego, los locales -hoy vestidos de morado- han disfrutado de las primeras ocasiones, pero sin fortuna en sus definiciones.
Todo ha cambiado en el minuto 9, cuando Mateus Maia ha acabado con la resistencia visitante. Y apenas dos más tarde, Fabinho ha doblado la renta al transformar un penalti.
Durante los compases iniciales del segundo acto, Machado ha aumentado la ventaja insular a pase de Fabinho si bien, en la jugada siguiente, Pablo ha firmado el primero de los valencianos.
Al filo de la media hora, Fabinho ha vuelto a aparecer para anotar el 4-1 con un disparo lejano. Luego, en el 32, Lechero ha vuelto a recortar distancias y, un minuto después, Rubi se ha apuntado el tercero del Alzira al convertir, en su segundo intento, un penalti. En el primero, Barrón había adivinado sus intenciones. Lamentablemente para los anfitriones, los colegiados invalidaron el lanzamiento debido a la posición adelantada del arquero.
Con los de Vadillo visiblemente tocados, Rubi ha aprovechado otra pena máxima para empatar el duelo a cuatro. Entonces, los locales se la han jugado con el portero jugador. Una apuesta que ha salido bien gracias a la diana de Ernesto y a un larguero previo que ha evitado la remontada foránea.
En plena locura, los visitantes han vuelto a nivelar la balanza con un tanto de Pablo en el minuto 38. De nada al servido las posteriores acometidas de los insulares, otra vez con juego de cinco. Y es que el marcador no volvería a moverse.







